TENGO HAMBRE DE JUSTICIA

Autor: José Díaz

Tengo hambre,

pero no solamente de pan;

tengo hambre de un mundo consciente,

de un ser humano capaz de mirar la Tierra

y comprender que es nuestro único hogar,

nuestra casa, nuestra esperanza,

la oportunidad que tenemos para ser felices.

Tengo hambre

de ver ríos limpios y bosques verdes,

de respirar un aire sin veneno,

de escuchar nuevamente a la naturaleza

hablando sin miedo a desaparecer.

Tengo hambre de que entendamos

que cuidar el planeta

es también cuidar nuestra propia vida.

Tengo hambre de que termine la pobreza,

de que ningún niño se duerma sin comer,

de que ninguna madre llore

porque en su mesa falta el pan.

Tengo hambre de un mundo

donde la riqueza no se construya

sobre la necesidad de los más humildes.

Tengo hambre de justicia,

de una justicia que no tenga precio,

que no pregunte cuánto dinero tienes,

ni quién eres, ni de dónde vienes;

una justicia que mire al ser humano

con los mismos ojos y la misma dignidad.

Tengo hambre

de que la ciencia sirva para liberar

y nunca para manipular a las personas;

que el conocimiento ilumine las mentes

y no se convierta en instrumento

para dominar pensamientos y voluntades.

Tengo hambre de ser yo mismo,

de caminar sin cadenas,

de expresar lo que pienso,

de preguntar, de aprender, de disentir,

de construir mis propias ideas

sin que nadie pretenda pensar por mí.

Tengo hambre de libertad,

pero de una libertad responsable,

capaz de respetar la voz del otro

aunque piense diferente.

Tengo hambre

de que nadie utilice la pobreza

como escalera para enriquecerse;

de que el dolor del necesitado

no sea negocio ni propaganda,

y que ayudar vuelva a significar

simplemente tender la mano.

Sí, tengo hambre…

Pero mi hambre no se calma

con una mesa llena de alimentos.

Quiero un menú diferente:

un plato abundante de justicia,

una porción generosa de igualdad,

una copa llena de libertad,

pan fresco de solidaridad,

semillas de esperanza

y, como postre,

un mundo donde podamos vivir en paz.

Ese es mi hambre.

Y mientras exista injusticia,

mientras alguien tenga hambre,

mientras nuestro planeta pida auxilio

y exista una persona sin libertad,

seguiré teniendo hambre…

Hambre de justicia,

hambre de conciencia,

hambre de humanidad

y hambre de un mundo mejor.

José Díaz

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