Mis manos arañadas
acarician la cúspide de la noche.
Mapa cartográfico de tu piel,
para acoplarme a tus curvas y pliegues.
Quiromántico de cartas trucadas
al barajar la tersura de tu pecho.
Escondo las cuchillas y pastillas.
Vendo tus muñecas.
Te bebo las lágrimas.
Las arenas movedizas de tu cama
nos arrastran.
Te trago lentamente.
OPINIONES Y COMENTARIOS