Cuando por primera vez te vi
no te podía dejar de pensar
aunque sabía que no eras para mí
no me dejaste de gustar.
La gente decía muchas cosas
pero yo no me creía nada
porque no hay peor paranoia
que estar enamorada.
A veces nos miramos
y juntos sonreímos
por qué ocultar lo que sentimos
si siempre nos hemos querido.
En esta historia algo entre nosotros ha cambiado
porque nos queremos
como nunca imaginamos.
OPINIONES Y COMENTARIOS