Se desliza el tiempo
entre las rendijas
arrastrando los pies
como un viejo cansado
mientras
las hormigas
tras los tabiques
se preparan
para la primavera
El tic tac del reloj
rompe el silencio
de la cocina
con aroma
a naftalina y galletas
Los tibios rayos de sol
asoman tímidos
por la ventana
palpando las paredes
con sus esquinas rotas
Hay un murmullo
de agua
tras el grifo cerrado
y las cañerías protestan
como si tuviesen hambre
de quietud serena
El viento aporrea
con sus nudillos
las ventanas
llamando a alguien
y la lámpara del techo
emite destellos que se funden
con las imágenes
de un televisor
encendido hace días
Debajo
un cuerpo
semidesnudo
yace
sin que nadie
aún
le haya echado
de menos
OPINIONES Y COMENTARIOS