Que me apriete

A NF.

¿Cómo podría decirle que no? 

Nadie puede. 

Si cuando me mira con esos ojos de mar espeso, cubriéndose de algas por los remolinos en cadena que ensucian el agua antes de que llegue a puerto, no puedo negarme. 

Nadie puede. 

Todo el mundo le dice que sí. 

Es como una herida abierta que te tocas solo por el morbo de rasgar las costras alrededor de la sangre. 

-No puedo, ya os lo digo.

Solo lo dejo que me apriete, aunque no tenga ganas.

URL de esta publicación:

OPINIONES Y COMENTARIOS