Mi niño (Hogar)
Solo de nuevo,
sentado en un rincón
viendo un punto fijo;
deberías estar jugando…
No todo dura para siempre, mi niño;
renacer, morir, solucionar…
Todo tiene su fin, y tú, niño-ángel,
también lo tendrás.
Entonces, por favor, no desperdicies
tu asombro de infante
y esa tierna sonrisa con dientes
que fueron creados solo para ti.
Te darás cuenta de que el tiempo pasó
y luego, ahora sin darte cuenta,
cerrarás los ojos y estarás ahí, de nuevo,
extrañando,
extrañándome,
extrañando tu hogar…
Mi niño, creciste a pasos agigantados,
pasos de un hombre
con corazón de niño;
has vivido tan poco y aquí estás,
escribiendo,
escribiéndome,
escribiendo sobre tu hogar,
desde la compasión
y desde la ternura…
Siempre te castigabas cuando olvidabas
que Sandy, la chica moribunda,
era una pobre niña
que sufría tanto
como lo haces tú…
Mi niño, el mundo está ahí afuera
y tú quieres devorarlo;
siempre traté de enseñarte
a no jugar con la comida,
pero era imposible no reír cuando lo hacías…
Mi niño, soy y somos:
tu padre,
tu madre,
tus hermanos que son tus amigos,
tú y yo, hablándole despacio al alma
como tan solo ella sabe escuchar…
Mi niño, me condenaría a mí mismo
a la mayor pena del universo, a no amar,
solo por tu bienestar;
irónicamente, sé que tú me amas
y que no podrías vivir sin mi calor:
¿por qué tanto sufrimiento?
Mi niño, tuviste que crecer
más rápido que los demás niños,
y aun así a veces te miras al espejo
y juegas a la rayuela con tu reflejo:
¿crees que lo entenderían?
Oh, mi niño que ya no es más un niño,
recuerda que, a pesar de la distancia,
yo nunca te espero
porque siempre estás conmigo
en mis sueños;
ojalá vivir toda una vida entre sábanas, mi niño…
OPINIONES Y COMENTARIOS