Mi despedida

Mi despedida

Palu

10/07/2026

Hoy, después de dos meses, te perdono y me perdono por todos los errores que cometimos mientras estuvimos juntos. Los dos estábamos aprendiendo a amar, a entender cuándo quedarnos y cuándo dejar ir, a cargar con nuestros propios problemas e, incluso, con los del otro. Aprendíamos a acompañarnos en los días grises y también en aquellos en los que la vida parecía sonreírnos.

Hoy ya no quiero seguir cargando con el peso de preguntarme si todo fue mi culpa o si pude comprenderte más. Tampoco quiero seguir reprochándome que tú no siempre pudieras comprenderme a mí. En estos meses te lloré, te busqué, te rogué y te esperé… pero no volviste. Y está bien. Hoy quiero cerrar esta etapa de mi vida.

Sé que seguiré recordándote y que habrá días en los que vuelva a llorar. Pero también sé que sacar todo lo que mi mente y mi corazón han guardado durante tanto tiempo me ayuda a dar un paso más hacia mi sanación, a reconstruirme incluso en medio del dolor. Y, de corazón, espero que tú también estés encontrando paz y aprendiendo a reconstruirte.

Te amé de una manera que podría llamar extraordinaria. Y solo espero que, durante el tiempo que caminaste a mi lado, hayas podido sentirte amado de la forma en la que siempre soñé hacerte sentir y de la manera en que tu corazón, quizá desde mucho antes de conocerme, también lo anhelaba.

También quiero agradecerte. Gracias por cada recuerdo bonito, por las risas, por los abrazos, por las conversaciones, por los silencios compartidos y por todo aquello que, incluso hoy, sigue dibujando una sonrisa en mi memoria. Gracias por haber coincidido conmigo en esta vida y por enseñarme, sin proponértelo, que el amor no solo consiste en encontrar a alguien a quien querer profundamente, sino también en aprender que una relación necesita reciprocidad, comunicación y la decisión de elegirse todos los días. Me llevo lo bueno, aprendo de lo que nos dolió y dejo ir aquello que ya no puedo cambiar.

Porque, aunque existen historias de las que uno nunca quisiera marcharse, a veces la vida les da un giro inesperado y nos obliga a despedirnos.

Y a ti, al chico de cabello negro y ojos cafés que siempre tendrá un lugar especial en mi corazón… te digo adiós.

P’A

URL de esta publicación:

OPINIONES Y COMENTARIOS