Lo que no fue, pero permanece

Lo que no fue, pero permanece

Anonimo

01/04/2026

No sé en qué momento empezaste a significar tanto.

No hubo un instante preciso.
Ninguna escena que pudiera guardar intacta en la memoria.
Fue más bien algo lento, casi imperceptible… como esas cosas que crecen en silencio hasta que un día ya no caben dentro de uno.

Y entonces lo entiendes:
Ya es tarde para no sentirlo.

A veces pienso que uno no elige a las personas que le importan.
Que hay algo —ajeno, inevitable— que decide por nosotros.
Algo que no pide permiso.

Y tú apareciste ahí.

No como un acontecimiento,
Sino como una permanencia.

Porque no es solo lo que eres.
Es lo que provocas.

La forma en la que alteras lo cotidiano sin hacer ruido.
Cómo cambias el ritmo de mis pensamientos,
Cómo haces que todo parezca más claro… y al mismo tiempo más incierto.

Contigo no existen certezas cómodas.
Existen preguntas.

Y en medio de todo eso,
Existe también algo que no se puede ignorar:

La distancia.

No esa que se mide en pasos o en kilómetros,
Si no, la otra.
La que se construye con lo que no fue,
con lo que no pudo ser,
Con lo que nunca terminó de tomar forma.

Una distancia hecha de tiempos distintos,
de decisiones que no coincidieron,
De realidades que nunca lograron encontrarse del todo.

Y aun así…

Hay algo que permanece.

Querer que estés bien.
Querer que la vida te alcance con calma,
Que te trate con la misma suavidad que tú —sin saberlo— le das al mundo.

Querer, incluso desde lejos.

No sé si esto tenga un nombre.
No sé si encaje en lo que otros llaman amor.

Tal vez es algo más discreto,
más contenido,
Más difícil de explicar.

Pero existe.

Y a veces, existir…
aunque no alcance,
Es lo único que queda.

Firma:  I. U.

URL de esta publicación:

OPINIONES Y COMENTARIOS