Atado con cadenas soportando su condena 

En su alma solo espera el final de su miseria 

El esclavo que se queja de la vida que hoy lleva

Apiádese aquel que ha tomado su felicidad entera

Ha perdido su camino y aun no empieza andar

Su voz nadie escucha porque no aprendió a hablar

Cuenta su dolor a todo aquel que ve pasar 

A ninguno le interesa lo que tenga que contar

Desde que tiene memoria le han robado su libertad

Todos conspiran en su contra en todos ve maldad

A confiado en la mentira porque no conoce la verdad

Le han herido muchas veces y vuelve al mismo lugar

Se abrirán su ojos a la luz del medio día

Tropezara como de noche, ciego de la ira 

En sus manos tiene la llave para cambiar la realidad

Este hombre es esclavo de su propia vanidad

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