La roja viuda que extraña
al que murió sin haber nacido.
—“Que me maten”, dice.
Me conozco, pero no me entiendo.
No me encuentro, pero no me busco.
Quiero caminar, pero no sé hacia qué destino.
Extraño al que no he conocido
y no quiero al que ha permanecido.
He querido vivir la vida que no he tenido.
Desean, sueñan y esperan la vida que anhelan.
Quieren ir a un destino que no han conocido
pero que, sin sentido, han querido.
Necesito darme la mano.
Me tengo que liberar.
Aunque piernas no tenga,
tengo que caminar.
Soy persona, soy humano,
pero mis lágrimas de sangre,
que un río crean,
a mi destino me lleva.
Y por fin he de conocer
al que no ha nacido,
pero que por años
he conocido.
OPINIONES Y COMENTARIOS