En el momento que lo vi, con esos labios suaves y su carita pálida, supe que no lo volvería a ver, no volvería a ver sus ojos color miel, su cuerpo caluroso, su pelo suave y esponjoso, sus manos que le daban calor a mi cuerpo, esa noche al verlo solo pensé en nosotros, y llore; llore por cada te amo que le dije, llore por pensar que íbamos a cumplir nuestros sueños, llore al saber que no sentiría más sus suaves y flacuchentos brazos abrazándome, llore por semanas, recordando todos los momentos juntos con nuestra canción favorita, la misma que bailábamos como locos.

Me fume un cigarro, de esos que te hacen reír, y lo extrañe más, por él me había ido de ese vicio y por el regrese, extrañaba las veces que llorábamos de la risa, las veces que con solo verlo mi vida cambiaba, recordé el día en que nos conocimos, ese día fue el mejor; El 3 de junio del 1987, yo salía con mis amigos, era una chica sin futuro, solo pensaba en mis vicios, fiestas y el trago, eran lo único que me sacaban de toda la mierda en la que estaba, pero lo vi, lo vi con esa sonrisa perfecta, con esos ojos claros y su cara roja, cruzamos miradas y solo nos presentamos él me dijo su nombre, un nombre hermoso, yo le dije el mío, con mi vos tatareta, y mi cara roja, mis amigos se reían pero era lo que menos me interesaba, duramos horas, hablando, y riéndonos de todo, me conto sus gustos y yo los míos, me sentía rara, pero segura, regresé a mi casa feliz, me olvide de mis problemas, al otro día salía de la escuela y lo vi, intente ignorarlo, me daba mucha pena, el me abrazo, ese abrazo que me devolvió las ganas de vivir, me llevo hasta mi casa, mientras caminábamos, me preguntaba sobre mí, cosa que en mi vida nadie lo había hecho.

Pasaban los meses y más me enamoraba de él, llego ese día, el 17 de enero de 1988, el me invito a salir, a un zoológico, era algo raro, pero para mí era perfecto, nunca había ido a uno, él lo sabía, me llevo a donde los Koalas, son mis favoritos, ahí me dijo lo feliz que era conmigo y si quería ser su novia, sin mencionar ese día fue el mejor.

Pasaban los días y cada vez era más feliz, salíamos a fiestas, nos vestíamos igual, leíamos libros, deje de fumar, iba a sus partidos, nos hacíamos mascarillas, soñábamos con vivir juntos, no queríamos hijos o quizás solo uno, queríamos a un gato, ya teníamos nuestro perrito Zack, éramos felices…

Después de recordar todo y pasar años con toda la mierda en mí, mientras me tomaba unas cuantas copas de ron y me fumaba un cigarro en el balcón de nuestro apartamento, no dejaba de pensar que yo había dañado todo, que por mi culpa nunca más volvería a estar con él, pero también pensaba en mí, en todas las peleas en las que siempre lloraba al sentirme insuficiente para él y que al mismo tiempo a él lo hacía sentir mal, pensé en lo bueno y en lo malo, pero recordaba que él siempre me decía ¨si yo llego a faltar, quiero que estés bien y muy feliz¨, y me pare del piso me bañe, me puse un vestido, su vestido favorito y fui a donde el, a su tumba, ya habían pasado 4 años desde el día en que lo perdí, fui a hablar con él y sentía que él todavía estaba aquí, le preguntaba,¿EL POR QUE SI TODO IBA TAN BIEN TENIA QUE HACER ESO?,¿ POR QUE SE HABÍA SUICIDADO?,¿POR QUE ME HABÍA DEJADO SOLA, CON MI BEBÉ?, llore y me fui, llegué al apartamento y bote todo lo que me hacía daño, bote el trago, los cigarros, arregle todo y cambie mi vida.

Ya hoy se cumplen 6 años desde su muerte y aun sueño con él y lo extraño, a veces me dan crisis existenciales, tengo a mi bebe de 7 años, una hermosa princesa que él hubiera deseado conocer.

Si ves esto, aun te extraño.

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