EL POLIZÓN DEL ALMA

EL POLIZÓN DEL ALMA

Lord Haphran

12/04/2026

Me colé en la bodega donde el miedo se hace sal, buscando aquel brillo de oro que Dios le dio al español;
sin patria, sin nombre y sin un sitio donde estar,
me arrastré entre las sombras huyendo de su control.

Fui el esclavo del miedo que aprendió a disimular,
fundiendo mis penas con el indio, con el negro y el azar.
Las nodrizas trajeron el eco de España en su voz
y, al arrullar a esta tierra, nació un nuevo lenguaje que nos unió a los dos.

Pero el mar no perdona y el hambre no tiene ley;
llegué a estas murallas sin corona y sin rey.
Ni barras de plata, ni gloria, ni ese brillo final…
solo el peso del puerto y el frío de este baluarte de cal.

Cartagena aprendió de mi gente el acento,
y al mezclarse con mis coplas, le dio vida al viento.
Las nodrizas sembraron mi habla en tu cuna de mar,
y en la leche y el beso, mi esencia se puso a brotar.

Soy el gitano de la bahía, la voz que se quedó aquí,
anclado en tus piedras porque ya no sé vivir lejos de ti.
Ya no busco el oro, ese brillo ya se apagó;
me quedé con el seseo que en tu boca germinó.

No fue que yo aprendiera, fue que yo fui el manantial
que nutrió tu lengua nativa con un aire andaluz y ancestral.
Si me buscas en la noche, mira siempre hacia el mar,
donde la luna se espeja y no deja de brillar.

Cartagena no me ha robado, Cartagena me salvó,
porque en cada palabra tuya, mi propia historia se escribió.
Sin patria, pero dueño de tu hablar;
sin oro, pero eterno en este mar.

Mi alma ya es tuya y mi voz no se volverá a marchar.

LordHaphran

2026

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