El mensaje de 471190

El mensaje de 471190

Ombú Platino

26/12/2025

Los 47 son una especie de robots pequeños hechos en serie. Estos robots tienen forma relativamente circular semi ovalada, como una masa, sólida con dos pies circulares achatados y 2 brazos con 3 dedos punteagudos en cada mano. Los 47 son del color metálico gris del que están formados aunque su comportamiento y mecanismo posee biotecnología que les permite moverse con elasticidad llegando a oscilar su estado de sólido a gelatinoso, incluso líquido. Los 47 están dotados de voluntad propia al igual que su rostro pixelado de color celeste que da forma a una cara simple, pero tierna. A pesar de tener voluntad propia, los 47 trabajan para aquello que fueron fabricados y 47-11-90, conocido simplemente como «90», tenía una misión.

En un lugar inmenso, donde se respira majestuosidad y armonía, 90 fue citado por un ser desconocido, cuya imagen no se podía ver, y le pidió a 471190 entregar un mensaje urgente. 90 tomó con sus manos el cuadrado sellado que contenía el mensaje y aseguró entregarlo de inmediato.

De un momento a otro, sin saber la razón, 90 se encontraba flotando en el espacio del Universo sin el mensaje en sus manos. 90 había perdido el mensaje y no sabía donde estaba. 90 miró a su alrededor y, sin mucha preocupación, se quedó mirando el espacio hasta que observó como un asteroide que iba a gran velocidad lo empujó a otra dirección del espacio.

El asteroide llevó a Noventa hasta una nave espacial de seres que se encargaban de transportar criaturas amenazantes de la galaxia para conservarlas. Los tripulantes atraparon a 90 con la idea principal de tomarlo como criatura exótica, pero se dieron cuenta que era un robot y decidieron utilizarlo para darle tareas dentro de la nave. 90 aceptó las tareas pensando que era la oportunidad para encontrar el mensaje que se le olvidó en algún lugar y que quería recuperar para completar su misión, tomando las nuevas tareas como misiones para su misión principal, para esto fue dotado de voluntad propia y resolver los problemas que puedan suceder.

90 tenía la tarea de limpieza en el área de armamentos, activo una lista de temas musicales y se puso manos a la obra con un trapeador mientras bailaba al ritmo de aquella música. La nave orbitaba su planeta de origen para poder conectarse con una estación espacial cercana y, mientras 90 limpiaba al ritmo de la música, una entidad de porporciones cósmicas se aproximaba para devorar el planeta entero, un horror cósmico con la forma de una medusa que poseía un anillo o franja giratoria compuesta de varios ojos que rodeaban su cabeza. Por escuchar la música, 90 no sé percató de la presencia de este horror cósmico, pero sí los habitantes de aquél planeta. 90 siguió limpiando el lugar hasta que se resbaló con el agua y sus pasos torpes, que buscaban equilibrio, lo llevaron al comando de controles donde apoyó sus manos para evitar caerse. Sin querer, 90 apretó un botón de activación e intentó con desesperación apretar todos los botones para cancelarlo, pero la nave ya había disparado un rayo de antimateria que, de manera fortuita, desintegró a ése horror cósmico. 90 se fue de la habitación y simuló estar limpiando el vidrio del pasillo de la nave con el propio trapeador para evitar castigos o culpas, mientras emitía silbidos con su voz robótica.

Así es 90, un ser errático, más por fortuna que por interés o beneficio alguno.

90 pasó de nave en nave, de planeta en planeta, de grupo en grupo y de civilización a civilización con el fin de hacer tareas que lo lleven a encontrar el mensaje. Cómo aquella vez donde 90 dejó sin luz a un planeta entero, haciendo que los Relámpagos de Tauro ignoren la presencia del planeta. O la vez que hizo explotar un instalación nuclear llena de diambulantes (una especie de zombies infernales). O la vez que dirigió al sol una nave de alienigenas depredadores, matando a esas criaturas. O la vez que encontró un dispositivo de cristal que alteró un plano de la existencia paralelo, encerrando ese plano en aquél dispositivo. O la vez que confundió agua para regar plantas con una sustancia vírica que aniquiló a una plaga invasora entera.

Las situaciones son incontables, nunca se sabe que hará 90 y cuando encontrará aquél mensaje.

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