El gato y el ratón

Había una vez un gato que atrapaba bastantes ratones de muchos tamaños, un día se encontró con una familia de ratones mamá, papá y un recién nacido le suplicaron por sus vidas pero el gato ya no podía con el hambre y se comió a mama y papa ratón, y se quedó con el recién nacido, lo alimentaba, lo bañaba, lo cuidaba y estaba pendiente de que no le faltara nada cuando el ratón creció quería mucho al gato y lo llamaba; papá.

Un día al ratón se le cayó la comida que había traído el gato desde muy lejos por un tubo; el gato salió corriendo a atrapar la comida pero esta se deslizó muy en el fondo y la perdió por completo; el gato lleno de rabia y hambre cogió al pequeño ratoncito y lo mordio por todas partes hasta sacarle sangre; el ratoncito lloraba de dolor, sentía mucha tristeza y miedo; otro día el ratoncito se quedó dormido en el lugar donde dormia el gato y este de la rabia le mochó media cola con las garras, y así siguieron una serie de maltratos durante 5 años; durante ese tiempo muchos quisieron ayudar al ratoncito Pero él ya no sabía ni qué era ni quién era Ya no sabía si era bueno para algo o malo para todo; solo quería que en algún momento todo esta pesadilla acabara.

Cierto día el ratón Mirando a su padre el gato le hizo una pregunta; por qué no me dejas ir? a lo que el gato le contestó, Pues eres tú el que se ha quedado; entonces me puedo ir; claro, Está bien, si quieres irte, vete.

El ratón con un poco de alegría y con un poco de paz en su corazón llegó donde había un grupo de ratones; enseguida quizo integrarse y ser uno mas de ellos, y ser feliz por una vez en su vida; pero este grupo de ratones lo miraron feo, lo trataron mal lo empujaron y le dijeron que no lo querían ahí, porque el gato les había dicho que el estaba enloquecido y actuaba muy loco; mordía a todos los animales, hasta él mismo se mordía, arrancándose hasta su propia cola.

Fue donde estaba otro grupo de ratones y pasó lo mismo; lo trataron mal, lo empujaron y le gritaron; no confiamos en alguien que anda con un gato y no se ha escapado.

El ratón ya muy triste y aburrido volvió donde su papá el gato y viéndolo se arrojó rápidamente a su boca diciendole; cómeme ya de una vez por todas; el gato escupiéndolo le contestó; pero, Y quién pagará por todos los errores de mi vida.

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