El abrazo de papá

JOSE E DIAZ

Te veo… y corro a abrazarte,
como si el tiempo no hubiera pasado,
como si aún fuera aquel niño
que encontraba refugio en tus brazos.

Un abrazo que no quiero soltar,
que me envuelve y me calma,
que me invita a quedarme a vivir
para siempre en tu alma.

Quisiera quedarme en ese instante,
entrar contigo en un solo latido,
donde ya no somos dos respirando,
sino un mismo amor compartido.

Tu abrazo,
como aquellos de antes,
cuando el mundo era pequeño
y tú eras gigante.

Hoy tus fuerzas ya no son las mismas,
pero tu abrazo… sigue siendo igual:
fuerte, eterno, invencible,
nacido de un amor sin final.

Porque aunque el cuerpo se canse,
y el tiempo intente pesar,
hay algo que nunca se rinde:
el amor de papá.

URL de esta publicación:

OPINIONES Y COMENTARIOS