Me duele la cabeza por la presión del momento y el peso de las palabras amontonadas en mi pecho.
ayer mate al amor en lo abstracto y lo concreto, en cuerpo y alma como dicen…
una confesión como esta no se hace todos los días:
una palabra áspera llevo a otras peores;
una cachetada a un puñetazo;
un grito a una patada ( violencia sin proporción);
un «amo a otro…» al estrangulamiento…primero de mi alma y luego de tu cuello.
que terrible enfermedad la de los celos
el arma para enamorarnos mas
un juego a muerte para muchas otras…
por miles a diario se repite la historia con diferentes escenarios;
diferentes nombres pero iguales sentimientos:
el egoísmo de sentirse dueño de un ser libre
es tan fuerte el amor y tan absolutos los celos…
tan absolutos que el mismo Jahveh los tenia
cuando ahogo por miles a los que habían adorado al becerro…
haciéndolos beber el agua mezclada con el oro de su pecado…
Jahveh tenia una desventaja, o como quieras llamarla, que yo no tengo;
el puede matar pero no puede quitarse la vida a si mismo.
yo puedo en cambio dejar de existir… a menos que…
a menos que lo de la eternidad sea cierto,
y junto a Dios tenga que lamentar cada día el no poder tocarte,
el conformarme con atravesar tu sombra en la penumbra…
la sombra de aquel cuerpo que tantas veces me vio caer en su pecho,
rendido y moribundo cuanto tus besos eran solo míos.
cuando yo no sabia lo mucho que amaba estar contigo
ni de lo intrascendente de tus sentimientos por mi.
OPINIONES Y COMENTARIOS