Prologo
En un campamento de guerra, en medio de la noche, un grupo de soldados se calientan al fuego. La noche era fría y humeda. La niebla se paseaba por los matorrales, árboles y rocas. Era común en lybernhan ver este tipo de climas. Algunas veces, las noches eran estrelladas, y la luna emitía su pálida luz. Por fortuna hoy había luna, y estaba en su punto más alto, donde la luz brillaba con todas sus fuerzas.
— he oído historias de que por estos lugares una horrible criatura merodea cerca de estas tierras — dijo morfi. Un flacucho soldado de pelo corto —. dicen que cuando te encuentra, la criatura primero arranca cada uno de tus miembros, y después…….
— morfi ya basta ¿Como se te ocurre contar historias de terror en medio de la noche? — dijo York molesto. Un regordete de ojos verdes y mejillas rosadas. Llevaba una cota de malla, y sostenía una lanza algo vieja.
— ¡Vamos amigo! Solo es una historia. No me digas que tienes miedo.
— ¿Miedo yo? ¡Bah! Tonterías — dijo haciendo una mueca —. Solo digo que no es el mejor momento como para contar historias.
— Vamos admítelo. Te da miedo.
— York tiene razón morfi. — dijo mhor, Un soldado de madura edad que llevaba ya bastante tiempo en guerra —. Lo único que menos queremos ahora es que una criatura nos devore mientras aún estamos vivos. Al menos no lo quiero aún.
— Oigan, oigan tranquilos. Estaremos bien. Si la criatura se llegase a mostrar a nosotros de repente, el primero al que se comería el monstruo sería a York —. dijo morfi en tono gracioso. Mhor no pudo contenerse y soltó una carcajada al escuchar esto.
— No es gracioso — dijo york frunciendo el ceño.
— Pues claro que lo es. El único que no tiene sentido del humor aquí eres tú —. Morfi aún reía. York entorno los ojos hacia arriba.
— No te lo tomes a mal York. Es sólo un chiste. Además, fantasmas y criaturas de la noche son sólo historias. Tranquilizate.
Este dicho no lo tranquilizó. York era de las personas que creían en estas cosas, pero nunca se atrevió a contárselo a nadie.
— ¿Les conté alguna vez cuando me enfrenté a dos lobos a la vez? — Pregunto morfi. Le gustaba contar historias sin importar lo ridículas que fueran. Pero aún asi, esto le hacía sentir bien. — Estaba en el bosque con mi hacha y cuando iba a talar un árbol, escuché que…..
— Morfi ya es suficiente — dijo una voz masculina y suave. Era gared. Un soldado alto, de anchos hombros y ojos cafés. Sus rizados cabellos negros ondeaban al son del frío viento sureño. Era de buen parecer y su presencia influía respeto y temor a la vez —. En vez de estar ocupados contando historias, deberían de velar. No valla a suceder que el enemigo nos ataque de sorpresa.
— lo siento gared — se disculpo morfi agachado un poco la cabeza.
A cierta distancia, un grupo de caballeros se les acercaron. Llevaban pesadas cotas de malla a cuerpo completo: Desde los brazos hasta las rodillas. Por fuera, llevaban una túnica de color azul que portaba un oso negro como emblema. Era el emblema de la casa tarhiel. Una poderosa casa que había estado al servicio de la Corona desde hace siglos. Un emblema de honor. Era también una de las más antiguas de todo el colmillo.
— valla, valla pero a quienes tenemos aquí — dijo uno de los caballeros —. A ustedes, (segun lo que e escuchado) les a tocado la primera línea de batalla ¿No es así?
— si, haci es — le contesto gared en un tono seco.
— Es una pena. Me empezaban a caer bien — dijo en tono burlón. — Casi siempre son los primeros en morir. La gran mayoría no llega siquiera a pelear porque una flecha, o una lanza les atraviesa el pecho. Solo sirven para correr y resivir el primer ataque para así dejar por unos instantes al enemigo sin flechas con que disparar. Son solo basura.
Mhor al oír esto se levantó de rabia para golpear a aquel hombre pero gared lo detuvo con el brazo.
— mis señores, si vienen aquí solo a burlarse de nosotros, ya sabéis por donde ir —. les dijo gared Señalando otro camino —. No queremos problemas.
Aunque en su interior se sentía airado ante estas burlas, mantuvo su compostura y no se dejó mover por sus emociones.
— E oído de que eres hijo de un campesino miserable, y que tu madre es una ramera — continuo hablando aquel bastardo —. Dime ¿Cuanto dinero recibiría tu madre por una noche conmigo?
Gared apretó los dientes y el puño para golpearlo. Pero se contuvo. ¿Cuanto tiempo más continuaría así?
— ¡Es suficiente! — se levantó york y miró al caballero a los ojos—. por favor, Marchaos ya, y pensa
El caballero desenvaino su espada y señaló con ella a York. Apuntaba a su pecho.
— ¿Como te atreves a hablarme de esa forma cerdo asqueroso? ¿Acaso no sabes quién soy? Debería de matarte ahora mismo ante esta falta hacia mí. A los perros tal vez les gustaría tu carne.
Sin tolerarlo más, gared desenfundó también su espada y con ella golpeó la otra alejándola con fuerza de una sola estocada. El caballero dio un respinjo hacia atrás. Era fuerte. Solo los estupidos tenían las agallas de ponersele en frente.
— ¡Perro miserable! — dijo uno de los caballeros sacando su espada. Los otros acompañantes hicieron lo mismo. Era ocho en total.
York, morfi y mhor sacaron sus espadas también para luchar. Pero fueron interrumpidos cuando un hombre gritó de dolor dentro de una tienda cercana. Estaba siendo mutilado de una pierna mientras el cirujano se la cortaba. Estaba infectada a causa de una herida grave. Algunos hombres presentes lo sujetaban para que no se moviera. Aquellos gritos de agonía fueron escuchados en casi todo el campamento.
Después de la batalla en las praderas, el ejército de lord merrid señor de rocaquebrada había recibido una emboscada por parte de los knallos estando aliados con los. Aunque las perdidas eran pocas, seguían siendo perdidas. Cincuenta hombres habían caído por causa de flechas y lanzas.
Los knallos eran un pueblo
— que nos toque o no estar en la primera linea de batalla — se dirigió gared al caballero — Nunca nos librara de morir o, de ser un lisiado.
El caballero al oír esto dio media vuelta no antes de escupir al suelo en frente de él.
— Gared — dijo york — Sobre lo que dijeron ellos de tus padres…….
— No te preocupes — le dijo gared dándole un suave golpe en la espalda — todo estará bien.
Después de todo eso, Gared decidió a caminar un poco. hacia despejar su mente. Mientras caminaba en medio del campamento, unos soldados hebrios bailaban en medio de una fogata. A su derecha e izquierda había tiendas; Unas cincuenta por fila. Más adelante se encontraba la tienda de lord meryn.
La tienda de merry era más grande que las otras. En cada lado había estandartes de color azul que ondeaban conforme al viento. El campamento estaba muy bien iluminado, habiendo antorchas clavadas al suelo que alumbraban en todas partes.
El el campamento había veintemil hombres que se calentaban al fuego. Otros ya dormían.
Después de recorrer el campamento, Gared se adentró al bosque a orinar. Todo era muy callado. No sé escuchaba siquiera el canto de un grillo. Era muy extraño.
Cuando ya acabo y listo para volver de nuevo al campamento, algo llamo su atención. Un extraño sonido proveniente de unos arbustos delante hizo detenerse. Saco su espada, y con las dos manos en ella, se acercó lentamente.
Procuro hacer el menor ruido posible para así acercarse. Cuando ya estuvo cerca, de repente salió una criatura que brinco hacia el. Gared dio un respinjo pero se alivió al ver que era un conejo. << pequeña bestia casi me matas de un infarto >> pensó. Se encontraba bastante alejado del campamento y no quiso preocupar a sus amigos. Haci que se dirigió allá.
Pero una vez más, algo llamo su atención. No había sido un ruido, ni nada parecido. Era algo más ¿pero que? Gared volteó, y vio delante de él a una niña de un largo vestido que rozaba la hierba de color blanco.
— Hola pequeña — le preguntó gared con su característica voz suave. Aunque se veía calmado, su corazón latía con fuerza ¿Quien no estaría igual? — ¿Donde están tus padres? — le preguntó y extendiendo la mano comenzó a acercársele — ¿Estas perdida?
De pronto la niña se volvió y comenzó a correr. << Carajo >> pensó. Gared por instinto de protección fue tras ella. Era una niña ¿qué clase de persona abandonaría a una infante? Pues gared no. La niña se adentró más al bosque. Gared comenzaba ya a cansarse ¿En verdad estaba ya viejo que no podía alcanzar a una niña? No.
Gared, aunque alto y fuerte, solo tenía veintiocho. Bastante joven aún. Aquella pequeña no era como las otras. Había algo diferente, algo distinto que gared no pudo comprender. Gared giro a la derecha y saltó un gran tronco en frente. La pequeña se dirigió a una gran roca a la izquierda. No había salida.
Cuando gared giro también a la gran roca, la niña había desaparecido. No habia ningún rastro de ella. Era como si se la hubiera tragado la tierra. << Esto ya es muy extraño. ¿Que está sucediendo? — pensó mientras se frotaba la babilla —¿Acaso fue solo una ilusión de la luna? Tal vez aya sido eso. Creo que cada día que pasa estoy perdiendo la cabeza >>
El fornido joven dio media vuelta y para gran sorpresa de el, el bosque había desaparecido. En lugar de árboles y espinos, todo el terreno era desertico y La luna aún brillaba en lo alto. Aquellas tierras parecían palidas por la luz, y no había nada más allá, sino, solo unas montañas de forma extraña que se curvaban como olas. ¿En dónde se encontraba? ¿Era a caso una vicion?
La noche era estrellada, y el viento soplaba con suavidad. Gared se volvió para ver si la roca aún se encontraba, pero a cambio contemplo una gran torre. Tan alta que llegaba hasta las nubes. En los castillos de lybernhan era comunes ver Torres realmente altas. Esto significaba que mientras más alta sean, más importante era el noble, o señor de aquel lugar. En pocas palabras, significaba que tenías bastante oro para construirlas.
Gared, enbrollado ante todo lo que le estaba sucediendo, tropezó con algo y callo al suelo. Para gran sorpresa y horror de el, se encontraba encima de una enorme pila de huesos humanos. Eran miles, no….millones de cadaveres en todas partes. ¿Que sucedió con la arena? ¿Donde había parado el desierto en el que estuvo?
Al parecer, se encontraba en el mismo lugar pero en vez de arena, eran huesos. << Me estoy volviendo loco. Esto no es real. No, no lo es, no. — pensaba mientras se estrujaba los ojos — debo de despertar. >> había empezado ya asudar y el miedo comenzaba a crecer en el.
— Todos estos alguna vez fueron hijos de mérian, de morhe y delí — dijo una aguda voz fémina. Gared alzó el rostro y vio a la misma niña que había visto antes. Para asombro de gared, se encontraba en el aire. Su posición indicaba de que esta sentada. Típicamente: las manos apolladas y los pies hacia abajo.
— ¿Quien eres? — le preguntó gared frunciendo el seño — ¿Que eres tu? ¿Que hago yo aquí? ¿qué quieres de…..
— El tiempo se agota gáridiel, hijo de honel — le interrumpió la pálida niña —. la hora de la desolación esta cerca y con ella la muerte.
— No entiendo que me dices — dijo gared bastante confuso — ¿cómo que el tiempo se agota? ¿Hora de la desolación? ¿porque me llamaste gáridiel hijo de honel? Creo que estás equivocada. Mi nombre es gared, y solo soy un simple soldado que alguna vez fue campesino.
La niña no dijo nada. Solo se quedó observándolo con una seria mirada. Por unos momentos, gared había olvidado que se encontraba sobre huesos y se enfoco en las preguntas de la infante ¿qué quería ella de el?
— Quiero que prestes mucha a tensión de lo que voy a decirte — empezó a hablar antes de que gared hiciera otra pregunta —. Ahora mismo te encuentras en el desierto de la desesperación.
<< al oeste de méristhon. Es muy diferente de como me lo imaginaba >> pensó gared.
— Antes de que las tinieblas sean espesas, y el poderío de la muerte crezca, deberas de ir a las montañas sinuosas — señaló la niña con un dedo al oeste. A las extrañas montañas curvadas —. en ese lugar se encuentra el Melcorian.
<< ¿Se refiere al libro de gonhul? ¿El gírfil caído de las leyendas? ¿no son sólo historias? Estoy viendo cosas. >>
— No. Leyendas no. — le dijo a gared. ¿Como lo supo? — soy yaliel. Mensajera del todopoderoso: JAVHEL y he venido a comunicarte de las cosas que están a punto de venir.
Gared parpadeo. No podía creer lo que le estaba sucediendo.
— ¿Como lo hare? Como te había dicho antes, soy solo un soldado. No tengo oro ni bienes. Soy un fracaso. Te equivocas. No soy la persona que necesitas.
— Los días nubosos y oscuros se acercan — continuo yaliel — la profecía está a punto de cumplirse gáridiel. Debes de estar listo.
— lo siento pero ¿puedes por unos momentos dejar de hablar de manera enigmática? No comprendo lo que dices — dijo gared moviendo la cabeza.
Una fría brisa gared pudo sentir. De repente sintió escalofríos ¿Que le sucedía? Sintió miedo. Yaliel alzó la vista al cielo y miró la luna. Gared también hizo lo mismo.
— La muerte……ya esta aquí — dijo yariel en tono serio y frío.
De pronto, un fuerte viento arribó, y la luna empezó a escureserce. La pálida luz que emitía se fue apagando. Todo se oscureció. Una oscuridad tan densa que gared jamás en toda su vida había visto. No sé veía nada. Ni un Rayo de luz siquiera. El ambiente se había vuelto tétrico y frío << ¿que esta sucediendo? >> pensó gared empezando a preocuparse.
Después de unos segundos, la luna lentamente había vuelto a radiar su luz, y todo fue iluminado como estaba antes. Los huesos humanos aún se encontraban.
— Ya tienes que irte — dijo yariel volviéndose a gared —. Vé. Proteje el Melcorian. No permitas que nadie lo tome y procura jamás leerlo — yariel entorno los ojos — Si lo haces, te corromperas como a muchos en el pasado.
Mientras gared escuchaba lo que decía, algo extraño sujeto su pierna. Era un muerto. Gared se sobresaltó del susto y patio la huesuda mano. La mano rodo sobre los otros miles de cadaveres amontonados. Después, un murmullo se escuchó en el aire. Eran voces. Muchas de hecho.
Aquellas voces provenían de todos los muertos del lugar. << Dolor, sufrimiento, angustia, tormento. >> decían los muertos y Uno por uno comenzaron a sujetar a gared por las piernas para poder arrastrarlo a las profundidades.
Gared se defendió dándoles paradas y puñetazos. Por suerte tenía consigo su espada, la desenfundó, y empezó a cortar con ella aquellos huesos secos. Eran muchos y cada vez llegaban más. Gared no podría con todos a la vez. Empezaba ya agotarse.
— Debes de proteger la llave. No permitas que nadie la tome — procigio hablando yariel aún sentada en la nada —. mantente a salvo. Defiende a los débiles como lo has hecho hasta ahora.
— ¡Ayudame! — exclamo gared fatigado mientras aún luchaba. Se encontraba rodeado. Los cadáveres vivientes lograron quitar su espada de su mano derecha y todos a la vez se aglomoraron sobre el. No podía defenderse — ¡Condenacion! — maldijo.
Estando gared sin poder moverse, sintió como lo tomaban de los pies y lo jalaban. Los cadáveres habían empezado a engullirlo poco a poco hacia abajo.
— Recuerda. No importa en donde te encuentres, javhel siempre estará contigo aún en los momentos más difíciles —. Dijo yariel levantándose en el aire —. Cuando pienses que solo vez oscuridad siempre tendrás la luz a tu lado. Solo ten fé. Ten claro, que los verdaderos días de guerra se aproximan.
gared había empezado ya a desvanecerse entre los muertos, solo su mano se encontraba afuera….. hasta que desapareció.
Gared había despertado. Se encontraba en el bosque donde había estado antes. Los árboles bailaban al ritmo del viento y la luna en el mismo lugar. No había cambiado nada. Gared se froto la frente hacia arriba confundido ¿Que había sido todo eso? ¿Había sido todo una pesadilla?
Vacilando se puso en pie y tocando su vaina comprobó si tenía aún la espada. Se suponía que se la habían quitado mientras luchaba pero no.
<< Tengo que volver al campamento. Estuve ya mucho tiempo fuera >> pensó. Así era aunque solo en las tierras desérticas. Por alguna extraña razón, el tiempo en aquellas tierras era muy distinto al que gared se encontraba ahora. Solo habían transcurrido varios minutos cuando se adentró al bosque, y en las tierras arenosas casi una hora. Muy extraño la verdad.
Gared empezó a caminar al campamento. << No puedo creer lo que me acaba de suceder. Por fortuna ya acabo. Señor de la oscuridad y una mensajera de un ser supremo. Que tonterías — pensaba gared bufandose — ¿Escogido yo para convertirme en un tipo de héroe Salvador del mundo? Suena a cuentos de los que me contaba mi madre antes de dormir — inclinó un poco su cabeza haciendo una mueca —. Si tan solo pudiera volver a ver a mi madre. Con sus cabellos risados, su vestido azul, sus exquisitos platos, y sus regaños claro — río — también a padre……. >>
Se detuvo repentinamente. Pudo percibir en el aire un olor a humo, alzó la mirada, y vio una columna de humo de venía del campamento. Gared abrió los ojos y gravemente se angustio. ¡Corrió! Corrió lo más rápido que pudo, esquivando y saltando obstáculos. No paro en ningún momento. Su corazón aceleró, sus pulmones le empezaban a doler y el sudor de su frente comenzaba a caer.
Cuando ya pudo llegar, se espantó al ver el campamento destruido con miles de cadaveres ensangrentados, destripados y mutilados. Era horrendo. Las tiendas incluyendo la de lord merry estaban en llamas, destruidas….. ¿Quienes pudieron hacer esto? ¿Los knallos o quizá una tribu cercana?
Todas estas preguntas habían venido a su cabeza pero no les dio importancia, no ahora. Dirijo su rostro al campamento en donde había estado con sus amigos. Rezaba de que no les halla pasado nada. Cuando llegó, encontró la tienda igualmente destruida como las otras. Pero lo que lo horrorizó aún más fue ver a todos sus amigos y compañeros muertos.
York se encontraba en el suelo con el vientre desgarrado y las tripas afuera. Morfi tenía la mitad del rostro cortada. Mhor se encontraba empalado de espaldas en un palo.
Gared callo al suelo de rodillas, las manos a al suelo y los ojos aguados de las lágrimas. No podía comprender lo que estaba sucediendo. Grito de angustia, su rostro en tierra.
Una leve brisa se paseó por el campamento destruido. Sus ropas y cabello ondularon……De pronto, sintio el mismo sentimiento que había sentido en la visión. Miedo. Una presencia sobrenatural que gared pudo sentir aunque no sabía que era. Alzo el rostro y miro a su alrededor. No vio nada, solo fuego y los árboles de bosque al frente.
La niebla como normalmente era se asentó en aquel lugar, dificultandole la vista a gared. Un leve ruido de hojas es percibido. Gared se levantó deprisa y tomó su espada. Aquel sonido provenía del bosque. Gared dirigió su mirada al nuboso lugar, solo viendo las siluetas de los árboles moviéndose de un lado a……de repente algo empezó a sobresalir. Una sombra oscura. Era enorme.
Gared dio un rápido paso hacia atrás. Sostuvo con fuerza la espada con las dos manos y se quedó quieto. En la extraña silueta, dos grandes puntos de color amarillo intenso palpadeaban como ojos. Gared no podía entender que estaba viendo ¿Era acaso otra visión? No, esto era real.
Aquella sombra se movía en diferentes direcciones como si buscara algo ¿Pero que?
Gared no podía distinguir lo que realmente era. Aún con la luna, la niebla no podía permitir una vista clara. Pero lo que sí veía era que era muy oscuro y con grandes puntos brillantes como lámparas ardientes.
— Gared lentamente había empezado a retroceder con cuidado. Aquella sombra no lo había visto. Continuo retrocediendo paso por paso. Pero en uno de esos pasos tropezó por un cadáver. Era aquel caballero que se había mofado de el y sus amigos hace unas horas. Tenía un lanza traspasada en el pecho, los ojos mirando perdidos al cielo.
Gared cayó. La sombra se voltio a ver a la misma dirección donde se encontraba gared. Alzando su espada, gared fue retrocediendo arrastrándose, pero la sombra no lo ataco. Era extraño. Parecia perdida, buscando aún ¿Acaso no es a gared a quien busca?
Gared lo vio de frente. Era muy grande. Nunca antes había visto algo igual. La silueta dirigió su enfoque a otro lado, al Este. Aquella extraña sombra parecía no haber visto ni escuchado a gared. Aquel espectro dejó de moverse por unos momentos.
De pronto, se alzó sobre los arboles. Para gran asombro de gared, era muchísimo más grande. Era gigantesca y para horror de gared, pudo ver lo que era. Al haber salido de la niebla, y levantarse a la luz de la luna, aquella cosa no era una sombra.
Gared se quedó atónito ante semejante bestia. Era Gigantesca. Su aspecto era de reptil, tenía la piel oscura, dos brazos con afiladas garras y sus dos patas apoyadas al suelo. Su cola era como de serpiente y ondulaba como un lazo. Tenía largos cuernos en su cabeza que sobresalían hacia atras y se curvaban hacia arriba al final. También tenía uno en la barbilla que apuntaba delante, curvo igual que los otros cuernos, pero un poco más corto.
Los dos puntos amarillos brillantes eran sus ojos y Brillaban como el fuego. Su cuello era grueso algo corto. Tenía también osteodermos sobresalientes desde la punta de su cabeza, hasta la cola. En su espalda tenía otras dos extremidades pero gared no pudo percibir bien que eran.
gared, con su espada todavía en mano, se levantó. Se sentía coma una hormiga al lado de la enorme criatura. La criatura media aproximadamente unos ciento cincuenta codos de altura hasta la cabeza. ¡Una monstruosidad! ¿Como podía existir algo asi de grande?
Pero lo que importaba ahora no era su tamaño, sino, que era o que quería. Gracias a la luz de la luna, gared pudo ver la forma de su boca. Era parecida a la de un reptil pero la parte superior tenía una forma levemente parecida a un pico.
Lo que llamo más la atención de gared en ese momento no fue el tamaño de la bestia, sino, que parecía que sonreía. Una macabra sonrisa marcada en su boca. De pronto, la criatura se erguio aún más y las extremidades que tenía en la espalda comenzaron a abrirse. Eran alas parecidas a los de los murciélagos. Las abrió par a par, tanto que tapaba la luna.
La bestia levantó sus alas y las batió con fuerza. Gared cayó al suelo de golpe ante los poderosos vientos que creaba al agitar las. Los árboles estaban casi a punto de partirse ante esto. La criatura alzó el vuelo hasta las nubes a dirección al Este.
garfio se puso una vez más de rodillas. Sostenido su espada con las dos manos y apoyando su cabeza en ella.
— Lo voy a matarte — susurro — lo mataré. Lo mataré — apretó los dientes y los puños con fuerza. Su expresión cambió. Su rostro se ensombreció — ¡Voy a matarte! — alzo la voz levantando su espada. — voy a encontrarte, y cuando lo haga, ¡juro que voy a matarte bestia!
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