Buenos tiempos para el pensamiento visual

Buenos tiempos para el pensamiento visual

MMMaldonado

23/04/2026

¿La lectura y escritura tradicional serán un eco del pasado?

Cada vez escucho con más frecuencia a personas de generaciones anteriores afirmar que el hábito lector se ha perdido. Creo, sinceramente, que están equivocadas.#bocadillo

Vivimos en un mundo expandido, donde las posibilidades de escritura y lectura son tan amplias y diversas que reducir la cultura lectora únicamente al libro impreso resulta, cuanto menos, limitado. 

Biografía para una exposición, 1982. Esther Ferrer. Nota: Pareciera que a la artista le resultó limitado el libro impreso.

Hoy se lee en pantallas,#bocadillo se escucha, se combina texto con imagen y se consume contenido en formatos híbridos que suman capas de significado en lugar de restarlas. Es más, podría argumentarse que nunca antes en la historia habíamos leído y escrito tanto: cada mensaje, cada comentario, cada hilo de conversación digital es un acto de escritura y lectura en tiempo real. Por eso resulta tan recomendable invitar a los más escépticos a explorar espacios como este, donde se comprueba que el interés por las letras sigue vivo, aunque adopte nuevas formas.

La sociedad atraviesa un momento de profunda transformación. Vivimos acelerados, en un entorno que exige multitarea, hiperfoco y productividad constante, y la mente, inevitablemente, se adapta. No es fácil reservar horas para acomodarse en un sillón con un libro denso y exigente, por muy valioso que sea. Pero esa dificultad no equivale a no leer, y la pregunta es legítima: ¿va a decelerar el mundo únicamente porque algunos seamos nostálgicos de una forma concreta de leer? No lo creo. El tiempo avanza, y con él, los hábitos.

Lo que está ocurriendo es una simbiosis entre el lenguaje escrito y el visual que antes era impensable. El lenguaje de la imagen se ha incorporado a espacios que parecían reservados exclusivamente a las letras: basta pensar en los mensajes de WhatsApp#bocadillo construidos únicamente con memes que, con mayor o menor carga cómica, transmiten ideas precisas e inequívocas. No es una degradación del lenguaje, es su evolución natural. El código cambia, pero la necesidad humana de comunicar y de ser comprendido permanece intacta.

Para una mente creativa, esta irrupción de lo visual no representa una amenaza, sino una ampliación de horizontes. Siempre he amado la pintura además de las palabras, para mí, ambas son formas distintas de leer el mundo y de escribirlo. Sin embargo, paso siete horas cada mañana atrapada en una oficina donde ni una ni otra tienen cabida. Ese contraste me empuja a crear en los márgenes del día.

A veces me encuentro escribiendo historias o pintando#bocadillo un rincón de mi ciudad tal y como me lo imagino, no tal y como es. 

Eso también es escritura, es descripción tanto del lugar en sí como de la emoción que me transmite, en cierto modo. Es tomar la realidad, interpretarla y transformarla en algo propio. Vivimos en un mundo donde la sensibilidad y la emoción se ven frecuentemente desplazadas por la racionalidad y los procesos técnicos, y precisamente por eso necesitamos reivindicar todos los lenguajes posibles: el escrito, el visual y el sonoro. Porque todos, en el fondo, nacen del mismo impulso humano de expresar, crear y de conectar.

El libro transparente, 1970. Isidoro Valcárcel Medina

El mundo no lee menos. Lee de forma expandida, mezclada, híbrida. Y eso, lejos de ser una pérdida, es una señal de que el ser humano sigue buscando, como siempre lo ha hecho, formas de expresarse, de imaginar y de conectar con los demás.

El problema no es que el mundo haya dejado de leer. El problema es que algunos siguen buscando el libro donde ya no está, sin ver todo lo que ha crecido a su alrededor.

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