Luis y Ender.. La historia.

Había una vez en dos lugares del mundo relativamente lejanos el uno del otro vivían dos jóvenes cuyos nombres eran Luis y Ender. Dos jóvenes con vidas muy diferentes, padres diferentes y familias diferentes, sin embargo existían nudos mentales que los unía a ambos. Pero lo más curioso está en que ninguno tenía ni la menor idea de la existencia del otro.

En ciertas ocaciones esos lazos que unían a Luis y Ender, se reflejaban en actos involuntarios del subconsciente que vinculaban de tal manera que parecían estar mirándose…

Años después les llegó la noticia a ambos que tendrían que mudarse del lugar donde residían para ir en busca de un mejor estilo vida. Después de encaminarse kilómetros de distancia, el destino inoportuno e inentendible decide ubicarlos a ambos en el mismo lugar de residencia. Algo increíble ya que la probabilidad de que llegaran a juntarse equivale a un 0,01%.

Un sábado por la noche Luis sale en frente de su casa a distraerse un poco a la luz de las estrellas, al sentarse en una de las bancas del parque se da cuenta que debajo había un extraño collar en forma de un corazón a la mitad, y justo antes de tomarlo un hombre se detiene frente a él con la misma intención, y cuando levanta la mirada se da cuenta que se trataba de su vecino Ender que le dice:

-Disculpa amigo! Pero ese collar es mío. Sin darme cuenta lo dejé en la banca mientras miraba hipnotizado las estrellas y debió caer al suelo.

Luis sin nada que decir solo entrega el collar, y en eso Ender le pregunta:

-Tu eres el vecino nuevo cierto?

-Si

-Mucho gusto, me llamo Ender, soy el vecino de al lado.

-El gusto es mío Ender, me llamo Luis…

Y solo eso bastó para que los dos entablaran su primera conversación, en la que tardaron horas y horas hablando en aquella banca.

Con el pasar de los días los padres de Luis y Ender ya se conocían, e incluso hacían pequeñas reuniones para compartir entre vecinos, lo cual les daba mas tiempo para salir al parque. Cada tarde iban a distraerse con sus cuentos y anécdotas viendo a la gente pasar; y mientras más conversaban se daban cuenta de que que tenían muchas cosas en común y una extraña conexión que ni ellos podían entender como era posible tanta empatía.

Una tarde sentados en la misma banca donde se conocieron, ven pasar a un anciano de barba blanca y cabello largo, que un rato después se detiene frente a ellos y los saluda con una voz tenue y humilde, les pregunta si son hermanos y ambos responden a la vez que no. -Solo somos amigos.

-De eso estoy seguro. dice el anciano. Cada tarde los veo aquí en esta banca, deben ser muy buenos amigos.

Aunque hay personas que solo ven la amistad de forma superficial, o simplemente como un estilo de comunicación. Yo soy una de esas pocas personas que tiene la habilidad de reconocer una verdadera amistad. Y si me lo permiten se los puedo demostrar con uno de mis tantos trucos.

Luis dice -okey, me parece bien.

-Suena interesante! Dice Ender.

El anciano seguidamente saca de sus bolsillos una serie de fotos con frases de amigos y términos tan complicados que solo él entendía. Las coloca en el suelo y luego le dice a ambos que debían tomar una foto sin que el otro amigo la viera y colocarla nuevamente en su lugar. Así lo hicieron, y luego de que ambos escogieron la foto, el anciano les dice que de tantas imágenes y frases los dos habían escogido la misma gracias a esa conexión que tenían, y que la frase que escogieron en conjunto con la foto significaba unión, amistad eterna y conexión espiritual. Ambos sonríen al haber confirmado de que su amistad era única y verdadera. El anciano se retira, pero no sin antes decirles: Jóvenes una amistad como la de ustedes no se da por casualidad, ni tampoco es algo circunstancial, es algo que va más allá de lo aparente.

Luis y Ender se despiden de aquel señor agradecidos por haber compartido un poco de su sabiduría y poner a prueba su amistad. Luego que el anciano se retira, Ender le dice a su amigo que iba aprovechar la ocasión para obsequiarle algo, introduce su mano en el bolsillo de la chaqueta y le dice: -Toma esto, lo recuerdas? es el collar que conseguiste cuando nos conocimos en ésta misma banca. Tómalo como símbolo de nuestra amistad. Luis lo toma con enorme gratitud y con los ojos aguados lo abraza diciéndole:

Gracias amigo! Se que personas como tu no se encuentran a diario ni en cualquier lugar, por eso valoro cada detalle por muy pequeño que pueda ser…

Semanas después Ender se encontraba en casa de su amigo disfrutando de un rico almuerzo, estaban contándose uno de sus alocados sueños mientras sus padres conversaban en las afueras de la casa, sin tener ni la menor idea de lo que estaba a punto de pasar…

Mientras Ender y Luis almorzaban, entre chistes, sarcasmos y anécdotas, ambos comienzan una conversacion diferente en la que el ambiente se tornó tenso y de repente ya no estaban conversando sino discutiendo sobre un tema algo insultante, pero de un momento a otro ambos comenzaron a presentar mareos, un dolor intenso de cabeza y nauseas, la vista se les nublaba lentamente, los vasos de vidrio resbalaron de sus manos e impactaron contra el piso, ambos caen al suelo desmallados, sus ojos se cerraronn lentamente entre imágenes borrosas y lo último que vieron fue aquel anciano que puso a prueba su amistad en el parque diciéndoles: ustedes no nacieron para.. (estar des unidos.)

Y en eso los padres de los jóvenes, al escuchar aquel ruido, alarmados corren hasta adentro de la casa y al entrar al comedor, no podían creer lo que estaban viendo, estaban ante la presencia de una situacion poco comun. El comedor estaba lleno de un humo blanco y denso, vajillas rotas y sus hijos tendidos en el suelo como si estuviesen muertos, preocupados corren a levantarlos para revisar si estaban con vida, sus madres alarmadas con los ojos llorosos trataban de despertarlos llamándolos una y otra vez, pero lamentablemente ninguno respondía…

Pasaron horas y minutos colmados de un abrumador silencio..

Dentro de la casa, en el fondo de un cuarto obscuro se encontraban Luis y Ender tendidos en una cama, en la que muchas horas después abren sus ojos. Estaban totalmente desorientados de lo que había pasado, pero lentamente iban recobrando la memoria, Luis mira a Ender y le pregunta:

-¿Que nos pasó? -No lo se. dice Ender. Solo recuerdo que estábamos almorzando y de pronto.. Comenzamos a pelearnos.. Pero no recuerdo lo que sucedió después.

-Yo tampoco! dice Luis. Pero si recuerdo que discutimos, y aprovecho para pedirte mis mas sinceras disculpas por comportarme de tal manera.

-No amigo, disculpame tu a mi. No se porque quise hacer que las cosas que mas nos unen, trataran de separarnos. Son cosas de importancia adversa que no deben acabar con una amistad intangible como la nuestra.

-Tienes razón, tú, más que un amigo; eres mi hermano! Las adversidades atrofiantes que hacen de nuestra voluntad su juguete no deben des unirnos. Los amigos no están para ser separados por problemas; sino para enfrentarlos juntos!

Afirmando las palabras de su amigo le da la mano, y una palmada en el hombro. Luego salen a las afueras donde estaban sus padres esperándolos muy felices de verlos venir juntos nuevamente.. Después de haber sucedido esto Luis y Ender quedaron aun mas conectados, después de un tiempo fue que se dieron cuenta de que después de aquel suceso en donde vieron a un ángel en forma de anciano, habían quedado marcados, literalmente….

FIN!

«Basada en hechos reales»

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