Era silencio absoluto. Nada ni nadie lo perturbaba. Atrás de la casa una mujer rompía bolsa, apoyada en un álamo mientras observaba entre los espasmos el pozo recién hecho.
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Era silencio absoluto. Nada ni nadie lo perturbaba. Atrás de la casa una mujer rompía bolsa, apoyada en un álamo mientras observaba entre los espasmos el pozo recién hecho.
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