Soñando,un ángel de piel morena, volando vino hacia mi.
Descendiendo de un techo estrellado de roció nocturno.
De Pupilas cafés, tan destellantes de pasión.
Ese pequeño agujero negro, debajo de su hermosa mirada triste, es mi vida.
Cabellos húmedos, como cataratas onduladas que me arrastran.
Hasta las alas tatuadas en tu espalda, que son la luz de mi cuarto.
Su perfume,
ese mismo, que me llena mas que mil cigarrillos.
Y su sabor,
tan adictivo, que al probarla moría de a poco la cordura.
Sus piernas,
esas dos carreteras que recorrería ciegamente descalzo.
Su sexo, es el paraíso donde quisiera perderme siempre.
No quiero cerrar los ojos, jamas.
Por favor, no quiero a hacerlo.
No deseo abrirlos para no verte.
Para buscarte como un loco rodeado solamente de realidad.
No, no lo haré.
Te lo ruego,
ven todas las noches.
O hazme, por lo que mas quieras,
dormir eternamente.
OPINIONES Y COMENTARIOS