Las cosas que nunca te dije.

Hoy he decidido escribirte, aunque sé que no lo leerás y está bien, no quiero que sepas que estoy sufriendo, quiero que sigas teniéndome en tu mente como la mujer fuerte, independiente y fría que siempre aparente ser contigo; Es precisamente por eso que te escribo, siempre lo guarde en mi cabeza y en mi corazón, nunca dije nada hasta hoy que no puedo más.

Te quiero contar un par de secretos. El día que te dije que te marcharas realmente no quería que te fueras, quería que te aferraras a mí, aún con los vientos, tormentas, rayos y truenos que llevo dentro, quería que te quedarás, pero no lo hiciste.
Te quiero contar que me aburrían tus películas de cosas que no entiendo, pero las veía por qué no hay nada que ame más que ver tu rostro contento.
Te quiero contar que quiero borrarme el tatuaje que nos hicimos a los 18 en la habitación 26 de aquel motel, ahora te llevo hasta en la piel, ese tatuaje es mi cicatriz de batalla, quiero borrarme los recuerdos y secretos que encierran esas cuatro paredes.

Ese día éramos los dos contra el mundo, haciendo el amor sin hacerlo, entre risas, sexo, tinta, rasguños sudor, ruido, deseo y adrenalina por hacer lo prohibido.

Ese día en aquella habitación olvide que tenías novia, olvide mis complejos, a mis padres, a tu hermana, el trabajo, el mundo afuera, olvide todo, te lo juro, me bastaron unas horas en un cuarto para ser alguien diferente, ese día, en ese cuarto revolucionamos, distorsionamos y transportamos la palabra amor.

A nuestra manera, a nuestra muy loca y bizarra manera, sé que nos amamos, o por lo menos que nos queremos.

Quiero regresar a la habitación 26 en la que nos amamos, donde fuimos uno, donde perdí la vergüenza, donde la cláusula que especifica no involucrar sentimientos, nuestro contrato expiro, me enamore.

Te quiero contar que aquel día fui a verte y no estabas, me quedé con un par de sueños en la cartera y un preservativo en la bolsa.

Quiero beber y encontrarte al final de las botellas, quiero que no seas tú mi último y primer pensamiento del día.

Necesito entender el por qué te amo, tal vez si lo entiendo podre saber el por qué no puedo olvidarte.

Siempre pensé que el dolor del corazón solo era una metáfora, que uno no muere de extrañar o amar, pero gracias a ti supe que el desamor hace que te duela el pecho, el estómago, la cabeza, el alma y la vida.

Tuve tus pasiones, tus perversiones, deseos, enojo, tu sed y la parte más obscura que habita en ti, pero el error fue querer más.

Quiero tu risa, tu llanto, alegría, victorias, quiero que me cuentes como te fue en el día, quiero que maldigas al mundo a mi lado, quiero compartir un café en la mañana antes de que salgas corriendo. Quiero ir al bar donde nos conocimos a recordar viejos momentos, quiero salir de la habitación del motel, quiero ir al cine, ver las horribles películas que te gustan ver, quiero saber tu segundo Apellido, quiero que sientas amor por mí, quiero ser el primer pensamiento que te viene a la cabeza al despertar.

No me mal intérpretes, quiero que seas libre como siempre lo has sido, me enamore de tus alas, no soy nadie para prohibirte volar, solo quiero cosas cotidianas, me canse de tanto dolor y sufrimiento que causa tu amor.

Quiero cancelar la cláusula de nuestro contrato que especifica que no deberíamos enamorarnos, que solo era algo carnal, sin etiquetas. Esa cláusula ya no me va.

¿Cómo esperabas que no te amara después de verte, leerte y escucharte? Lo siento, en verdad lo intente, intente no sentir nada por ti y no pude, te falle.

Nuestro contrato termino, le pongo fin a esto, lo quiero todo o no quiero nada, no me gustan los términos medios, los “a veces, tal vez, Quizá” basta de “te quiero” es momento de que me digas que me amas, que esto es mutuo, si no lo escucho de ti, juro que voy a enloquecer.

Mi error fue amar a alguien que no me ama, que placer y que tormento es eso, amo a alguien que no me dedica canciones, poemas o logros. amo a alguien que no se ama, que placer y que tormento es eso.

Algo me falta, algo busco y no encuentro.

Busco agua a las 2 a.m. y me doy cuenta que no es sed, nada sacia este vacío, leo un buen libro, me emociona y desaparece.

Ya me enamore del mismísimo satanás en un bar, “El bar”, me enamore de un maestro que me enseño de la vida, a coger y un poco de historia universal, me enamore de un asesino, no en sentido figurado, en verdad lo era, me enamore de alguien muy bueno y aburrido, me enamore de un escritor (José de la Serna obviamente), me enamore de la vida y también quise deshacerme de ella, me enamore de Dios y también lo odie, me enamore del tabaco y lo deje, me enamore del alcohol y permanezco en él.

Ya me casé y me divorcie, ya tuve hijos y también no los tuve, ya me enamoré varias veces y también me rompieron el corazón, ya consumí drogas, ya hice el amor y el sexo, ya estudié y trabaje, ya fui hija de mi madre y de mi padre, ya dije te amo y luego me arrepentí, ya de odie y te maldije mil veces, ya me escapé de madrugada, ya fui a misa, disfrute un buen café, un buen libro, ya lloré y me decepcione.

Quiero encontrar al amor de mi vida, quiero amarlo mucho y llorarle aún más, quiero que después de él venga el amor para toda la vida, ese que no me hará sentir igual, pero por lo menos se quedara.

Llegue a la conclusión de que solo nos sentiremos completos cuando encontremos a “esa persona” porque a nosotros no nos hace falta algo, nos hace falta alguien.

Encontré a “mi persona” en ti, el problema es que yo no lo fui para ti.

Quisiera que hubiese sido suficiente para ti.
Quise poder llenar tus inviernos con flores, quise que en esos días grises (que todos tenemos) sea yo a quien llames.
Saliste de mi vida repentinamente, te encerraste en la habitación 26 a maldecir al mundo, está bien , hazlo (a veces es necesario) pero hazlo a mi lado.
Quiero que entiendas que no me iré, entiende que basta más que una tormenta para alejarme.
Si me enamore de ti no fue por tus flores, me enamore de ti por tus raíces y entiendo que cuando llega el otoño las flores se caen y luces algo seco pero me gusta lo que hay abajo.
Me gustas hasta cuándo te ahogas en un vaso, cuando crees que es el fin del mundo. Me gustas cuando no me gustas.
Aún que te sientas solo, por favor regresa, no seas egoísta, no digas adiós sin besarnos 1000 veces, sin amarme, no te despidas para siempre, no sin antes intentarlo.

¿Recuerdas las promesas que hicimos? Los sueños, los planes… ¿Dónde quedaron las ganas de ver hacia el futuro? Si sabes dónde están por favor dime, hace ya varias noches llevo buscando y no los encuentro. A veces la vida no sigue, a veces solo pasan los días.

¿No te pasa que a veces una persona es mucho para ti?

No en el sentido inalcanzable, me refiero a las personas que son demasiado caos para nosotros, demasiado drama, dolor y lluvia, esas personas que saben que somos una tormenta interna y aun así insisten en sacudirnos, como si no fuera suficiente, como si morir de amor no fuera lo bastante malo.

Fuiste demasiado para mí, maldito seas.

Maldita sea tu voz, tu olor y tu piel. Maldita tu ancha espalda (donde ahora sé que te gusta recibir besos), los días que estuvimos juntos, malditos los días en los que no, todos los te amo que me dijiste, aún más los que callaste, maldita tu madre histérica y tú padre machista, maldita la forma en la que me mirabas, las llamadas en la madrugada cuando estabas ebrio, maldita tu música, tu ropa, tus cafés, tú arte por ser increíblemente bueno, maldita tu novia que alguna vez fue mi amiga, los días fríos que pasábamos en tu cama abrazados, el miedo que te tenía. Maldito el día que te pedí que te fueras y que lo hiciste (cariño, cuando una mujer dice vete es lo último que debes hacer), tu violencia y tú forma de hacerme sentir menos, tú forma de tener sexo.

No es que me haga la víctima, realmente no lo soy, también me equivoque, también dije cosas de las que me arrepiento, lamento las peleas, las mentiras, las veces en las que te abrace cuando lo único que querías era espacio, lamento dedicarte canciones que no te gustaban, perdón por ver un futuro juntos y hacer planes, perdón por todas las veces que sentí que te amaba y no lo dije.

Perdón por no presentarte a mis padres, perdón por mi mala elección de películas que te hice ver, perdón por alcoholizarme (se lo mucho que te molesta) perdón por amarte tanto y no medir las consecuencias.

Fuimos mucho o no fuimos nada, eso no lo sé, pero lo que, si se es que no volveré a sentirme así otra vez, está bien, la verdad es que no quiero. Te fuiste y nada volverá a ser lo que era, tardará en pasar el dolor, pero en algún momento lo hará y bendito el tiempo que se encargará de eso.

El problema radica en que sabes cómo manejar mejor los sentimientos, o por lo menos eso aparentas.

“Lo malo de morir de amor es que no te mueres” dice Sabina, creo que hoy yo no muero de amor, muero de realidad. Agradezco que intentaras quererme, sé que no soy fácil; Fuiste la persona incorrecta en el momento correcto.

Hoy soy la persona que jure nunca ser, la chica histérica que te encuentra en una canción, una película, un olor o incluso a mitad de una risa.

Te escribo, aunque probablemente no lo leerás, pero tenía que decirte que te extraño, te necesito los sábados por la noche cuando voy al bar donde te conocí y no te veo, te necesito los domingos cuando duele más la vida, te necesito cuando quiero hacer el amor y no el sexo, te necesito cuando me preguntan cómo estoy y la verdad es que estoy sin ti.

Aún sigo esperando tu llamada a las 2 am (tal vez algo ebrio) diciendo que me amas y me extrañas, que no puedes vivir sin mi… esa llamada jamás llega.

Ojalá pudiera decirte que eres solo una persona que paso en mi vida nada más, que después de ti siguieron muchos, que después de que te fuiste no llore un solo día, que ya no me duele al escuchar nuestra canción, que puedo verte con alguien más y no sentir nada, que me da gusto que estés bien, pero la verdad amor mío es que odio que seas feliz, odio que te engañes a ti mismo sonriendo para fotos de redes sociales y siendo lo que juraste nunca ser.

Cariño, quiero que seas feliz, quiero que encuentres esa paz y gozo que yo no puedo, juro que te deseo que seas feliz, pero no así, no siendo algo que tú no eres, si vas a ser feliz quiero que lo seas con una persona a tu altura, capaz de ser hermosa interiormente y no solo en fotografías quiero que seas feliz con alguien tan loca para poder atreverse a amarte (y vaya que necesita estar loca para estar contigo) quiero que seas feliz con tu arte, quiero que hagas lo que te gusta y no lo que esperan de ti. aunque no sea conmigo quiero que seas feliz.

Sé que estas con alguien más, al amor de la vida del amor de mi vida quiero decirle que es tonta al estar contigo, pero estaría más si no lo estuviera. No lo digo como ofensa, estuve en su lugar, eres un hombre que genera muchas luchas Internas que si no solo llevan a la locura puede llegar hasta la muerte.
Quiero te bese al saludarte, antes del café, después del desayuno, al despedirte y después del sexo.
Quiero que te diga que luces fabuloso, a veces es bueno recordártelo, cuando no encuentres sus calcetines favoritos, quiero que los busque en el cajón de la derecha aún lado de su cama, que los encuentre y te salve el día, más que eso, por favor que te salve la vida que yo no lo pude hacer.
Quiero pedirle que ahora que está a su lado, no suelte tu mano.

Tal vez encuentre a alguien también yo y aun que él no me haga reír como tu o sepa hacerme sentir esta peculiar ola de emociones, está bien amor, él no me hará llorar.

Nuestra alma es un rompecabezas y cada pieza es una persona que llega a enseñarte algo, cuando aprendiste lo suficiente se van y dejan su pieza y de eso estamos conformados.

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