Para pensar. Para desconectar. Para descansar. Para aprender cosas nuevas, y retomar viejas. Para reunirte con los tuyos. Para ver esa película, o para ver esa serie. Para escribir. Para escuchar música. Para cocinar. Para aprender de ti mismo, y aprender de los demás. Para recapacitar. Para recordar el pasado, y mirar al futuro. Para sentir. Para jugar. Para crear. Para cambiar cosas, o mantenerlas como están. Para querer. Para dar. Para recibir. Tenemos un regalo, un regalo llamado la cara buena de la moneda. Un regalo que puede servir para reencontrarnos con nosotros mismos, para rehacer nuestras vidas, para recordar a quién le debes un te quiero, un ¿te acuerdas de?, o un lo siento. Estos días pueden servir para muchas cosas, pero sobretodo deben servir para que el final no sea igual que el comienzo, porque si es así, entonces esos días no habrán servido de nada.
OPINIONES Y COMENTARIOS