¿Y qué sería de mi sin ti? ¡Oh divinidad llamada poesía! Tú te vas y cobijas todo en ese mundo que nadie conoce. Oh divina poesía no te alejes, encamínate y cíñeme con tu dulce dicción, porque en este crepúsculo tengo un anhelo vano de no permanecer en este lugar, quiero errar contigo, rebuscar lo que en este mundo es una penuria, un viento oscuro que mata mi corazón. Quizás, mi abulia es algo que vive conmigo, es la que me hace, disolverme de este mundo, ¡oh poesía, cuando entras a mi vida, esta lucha tiene más sentido! Yo pido que me abraces y huyamos de todo, sólo así este camino será más fácil de recorrer y ese viento oscuro dejará de resonar en mi corazón.


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