El miedo es un sentimiento que puede ser como un arma de doble filo, puedes usarlo para para tu beneficio o lo descontrolas y te llevara a la destrucción.
Escritor: Henry David Mejia Ortega |
Los seres vivos compartimos un mismo miedo en común, que es la muerte pero la mayoría de las personas se toman la vida como un viaje en la cual tenemos una maleta que la llenamos con los “porsiacaso”, estos son acciones que se usan como escusa ya sea por si existe un cielo o un infierno, lo que tengamos en esas maletas llenas de acciones para poder usarlas como defensa para un juicio que tenemos miedo de que exista.
Capítulo 1 El principio del fin. |
En unas vacaciones en el País de Cuba donde se encuentra Diana, una chica de 21 años que estudia en la universidad la carrera de sus sueños, estudio muy duro así que en sus días libres decidió irse de vacaciones con unos amigos de la universidad, para ir a la playa más específicamente en “Varadero”, la estaba pasando excelente, de pronto se encuentra con su amiga Melissa y le dice.
-Oye Diana, vamos al hotel que esta apunto de anochecer, ya sabes que me da miedo salir por la noche en lugares que no conozco.
A lo que Diana le responde – Ok
Se dirigen al hotel y a descansar de su largo día.
Al día siguiente, muy en la mañana Diana se despierta y decide salir a caminar por la calles a conocer un poco más sobre la cultura pero también se pone a divagar.
- Me gusta este lugar, es mágico y hermoso, las personas son amables pero lo único malo es que no hay wifi en los hoteles pero lo recompensa los lugares turísticos, no entiendo, por qué a Melissa no le gusta este lugar?, jejejeje…..
Me pregunto que estarán haciendo mis padres en este momento? De seguro estarán regañando a mi hermano Luis, ya que se mete en muchos problemas a pesar de que es un niño.
La verdad estoy muy feliz con mi vida que siento que no necesitó una pareja para serlo, solo con mis seres amados puedo ser feliz pero pocos saben sobre mi enfermedad, La leucemia que tengo tarde o temprano me matara, mis padres ya están preparados para que suceda pero mis amigos no lo saben, no quiero que me traten diferente por estar enferma así que prefiero que siga aun como estamos, y ni a mi mejor amiga le he dicho sobre esto, es la que menos quisiera que sufra, intentare que el año que viene decirles a tiempo sobre mi enfermedad para que cuando llegue el momento no sufran demasiado.
Al seguir caminando se da cuenta de que estaba entrado en una localidad un poco desolada que la verdad a ella le daba un poco de miedo caminar por esos lugares, pero se da de cuenta de que hay muchas personas que se dedican a la Brujería, así que se le ocurre entrar a uno de estos locales.
-Hola!! Hay alguien aquí?
Pero parece que no hay nadie en ese lugar, pero decide tomarse unas fotos en el lugar.
-Parece que no hay nadie, creo que no hay nada de malo tomar unas fotos.
Al posar para tomarse una foto, aparece una anciana que le dice.
-Parece que tus padres no te enseñaron a no entrar a casas ajenas?
Diana asustada le pide disculpas.
-Lo siento, yo pregunte si había alguien pero no salía nadie.
-No importa, dijo la anciana.
-En que puedo ayudarte?
Diana –La verdad, solo quería saber eso de mi suerte, que adivine mi futuro, esas cosas.
Anciana -Ya veo, solo por lo que me pareces una chica divertida, te hare un descuento, jajaja.
La verdad, no creo mucho en estas cosas, pero quería saber que tan diferente es con las que veía en la TV, ya que leí un poco de ellos, son de la cultura “Yoruba”, son muy conocidos por sus santerías, lo único que veía era humo y sentía que ella me golpeaba con un montón de plantas y que me escupía algo que olía a licor, la verdad no fue una experiencia muy bonita pero llego un punto que me empezó a asustar que fue, ver que traía 2 palomas que las espeso a restregarme en el cuerpo, y ver que las 2 murieron a los minutos, eso sí que fue muy inquietante.
Anciana –hay algo que me tienes que decir?
La verdad no sabía que decir, estaba asustada y solo le respondí que no sé de qué habla.
-jajajajaj…., la verdad no me lo puedes ocultar, puede que tus amigos si lo puedas ocultar pero a mí no.
La verdad, solo tenía esa imagen en mi mente, y no podía pensar con claridad.
-Qué tal si hablamos de tu enfermedad?
Ahora sí que estaba asustada, y lo único que me podía repetir en la mente “por qué vine a este lugar?”, pero parece que ella sabe lo que tengo que, así que se lo dije.
Diana –Tengo leucemia, y está muy avanzado, puede de que me quede poco tiempo de vida, por eso lo estoy intentando vivir sin arrepentimientos.
Anciana- Pobre, créeme que no eres el único caso de personas que llegan a mí con enfermedades mortales y que estén a punto de morir, pero la verdad es que yo no puedo hacer nada por ellos, ese no es mi deber pero hay un caso que es muy raro de que puedas salvarte.
Diana –De que habla?, enserio hay algo que me pueda salvar?
Con esas palabras, no me lo puedo creer ya que muchos doctores me decían que no me podría salvar, lo único que le decaían a mi padres es de que se “preparen” pero no puedo creer que una persona de un lugar abandonado me diga que hay una salvación, pero no me quise hacer de muchas ilusiones, por lo que no podía confiar mucho, así que le pregunte.
Diana –Cual es esa opción?
Anciana –No sé si se podrá, ya que estamos hablando de algo muy antiguo, que se basa de antes de la esclavitud, mi abuela me contaba muchas historias sobre demonios y espíritus que cumplían deseos con tal que si te ayudaban tu tenías que hacer algo por ellos, hay un demonio que se encargar de “ayudar” a los seres humanos pero él les cobra con favores, que pueden ser tan extremistas que puede hacer que se produzcan guerras atroces.
Diana incrédula, prefiere no hacerle caso a la señora, solo le agradece mucho y se retira.
La verdad no creo de que exista tal cosa, ni siquiera pienso de que exista un “Dios” y espero que aparezca un demonio?, es algo tan absurdo, pero me duele el hecho de haberme dado tener un poco de esperanza, mejor me regreso al hotel y dejo de pensar en esto.
Al llegar, Melissa estaba fuera del hotel preocupada por lo que se fue de la nada.
-Qué demonios?, porque saliste del hotel sin avisarme, no sabes cuan preocupada estaba.
Diana – perdón, quise ir a ver un lugar turístico de artesanía y sabía que a ti no te llama la atención esas cosas, por eso no te dije nada.
Después se pasar toda la tarde en diversos lugares turísticos cae la noche, Diana no podía dejar de pesan lo que le había dicho la anciana a tal punto que no dejaba de ver en la ventana, hacia la dirección donde supuestamente se encontraba ese dichoso ser que cumple deseos, pero al momento llega Melissa y le pregunta.
Melissa- Que te ocurre? Pareces un poco distraída.
Diana- No ocurre nada, solo quiero irme a dormir.
No importaba cuanto intentaba distraerse, no podía olvidar esas esperanzas que le dio la mujer, pero al darse cuenta que su amiga al dormir, ella tomo la decisión de ir a ese lugar, tomo un taxi hacia la casa de la anciana y en la puerta de la casa, golpea con fuerza para llamarla y sale la mujer diciéndole “Sabia que tarde o temprano llegarías”, la hace entrar a la casa y le dice.
-Toma el taxi y dile que te lleve a la zona pesquera, hay ya te están esperando para llevarte a tu destino.
Diana extrañada toma el taxi hacia la zona pesquera, donde se da de cuenta que hay un hombre con una lancha lista, esperándola, Diana le habla.
Diana- Buenas noches, la anciana me dijo que venga a que alguien me llevaría a mi destino.
El hombre le responde –sí, este es la lancha lista para llevarla a donde el señor Cristian.
Diana se sorprende, no sabía que tenía que ir a ver a alguien que ni conoce, después de 1 hora en la lancha, se da de cuenta
Que llega donde un puerto marítimo de comercio, donde ella se empieza a asustar y pensar que eso es una mala idea, pero al llegar el hombre de la lancha le dice.
-Por aquí señorita.
La lleva a un tipo de oficina, pero en el camino ve a un hombre alto, con cabello largo que parece que fuese un extranjero.
Al acercarse el hombre le dice.
-Buenas noches, asi que es usted la chica que me dijo la señora Darla.
El hombre de la lancha le responde.
-Si señor Cristian
En ese momento se da de cuenta Diana que es el hombre que nombro hace un momento el tipo.
-Buenas noches, l responde Diana con un poco de miedo, ya que no sabía que le podía ocurrir a ella.
Cristian le responde –No tengas miedo, me sorprende de que alguien como tu desea tener la vida eterna.
En ese momento Diana no sabía que responder, no sabía si ese hombre estaba loco o solo lo decía de broma.
Diana- de que está hablando?
Pues la señora Darla me pidió de favor que te ayude a tener esa vida que necesitas, ya que parece que te encuentras en un estado de salud muy crítico.
Diana- Como se que no me están mintiendo y que solo piensan robarme lo órganos o cosas muchos peores?
Cristian solo se rio con suavidad y saco un revolver de un meletin.
Diana se asusta y se tira para atrás temblando de miedo, pero Cristian le dice –No temas, no te are daño, solo te mostrare la vida eterna.
El apunta el arma hacia su cabeza y se dispara con un tiro limpio, Diana se asusta y empieza a gritar, viendo el cuerpo de Cristian tirado en el piso, pero al momento ve como el cuerpo se levanta, y ve que se encuentra bien.
Cristian- ahora ya me cree?, como ve, tengo la maldición de la vida eterna y el siguiente paso es que usted también lo tenga ya que es capaz de hasta eliminar enfermedades, pero eso si le digo, esto tiene sus contras.
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