Aprendiendo sobre la vida Ep 5

Aprendiendo sobre la vida Ep 5

R. Angel

02/04/2026

Unas velas con olor a vainilla, una botella de vino tinto y un violinista armonizaban la velada. Ella vestida con un traje color rojo con aacesorios negros, ante mis ojos la mas bella, simplemente mis ojos no dejaban de verla, su sonrisa iluminaba el restaurante casi vacío. 

Nos mantuvimos unos minutos en silencio, mientras el violinista tocaba unas notas que nunca en mi vida había escuchado, sin embargo, le daban un toque especial a la velada. 

– Gracias por invitarme, creí que nunca lo harías. Dijo mientras arqueaba sus hermosos labios color fuego. 

– Creí que nunca aceptarías una invitación mía. Dije sin más. 

– Porque habría de rechazarlas. Comento con curiosidad. 

– No lo sé, simplemente lo pensé. Respondí mientras mis mejillas empezaban a tornarse de un color rojizo. 

– No seas tontito, accedí porque desde hace tiempo quería pasar un rato a solas contigo. Dijo mientras sonreía. 

Me mantuve al margen de lo que estaba pasando, mientras me perdía en su mirada, de nuevo. No sabia que responder, tal vez yo también necesitaba verte, o necesito contarte algo embonaba bien en este momento. 

Sin embargo, mis labios no se podían separar para poder articular alguna palabra. Ella me contemplaba con curiosidad, sonriendo esporádicamente al ver como mis facciones pasaban de una postura segura y firme, a otra completamente diferente, empezaba a sentirme nervioso e incómodo. Eso le parecía gracioso. 

-Bien. Dijo sin más. ¿Acaso no te has dado cuenta?. Preguntó. 

– Sobre qué?. Conteste nervioso. 

– No has notado algo extraño estos últimos días?. Insistió. 

– La verdad es que no, con tanto trabajo ya ni sé en qué día estoy. Comenté cabizbajo. 

Esas palabras hicieron que volviera a sonreír, como si hubiera contado algún chiste. 

– Sabes, eres una persona tan inocente y muy inteligente. Dijo mientras tomaba mis manos, las cuales estaban tan frías y húmedas por los nervios.

– Jamás me había encontrado con alguien tan extraordinario como tu, eres muy especial para mi, quisiera darte las gracias por todo lo que me has ayudado. Prosiguió, seguido sonrió y me besó. Quedé completamente rígido. No sabía qué decir, ni qué hacer. No sé cuánto tiempo pasó hasta poder moverme y devolverle el beso. Pero poco a poco regresé, y torpemente empecé a articular algunas palabras. 

– Sabes, también eres una persona especial para mi. Te doy las gracias por haberme hecho compañía durante todo este tiempo, también te has convertido en alguien muy especial, eres realmente bella, un ángel caído del cielo, doy las gracias al destino por haberte puesto en mi camino, mmm..eee.., mmmmeeee.. Gu..s…t.. 

De repente algo pasaba, no podía mover mis labios, seguido sentí un dolor profundo en mi pecho. Todo a mi alrededor empezó a moverse. El violinista cayó y se perdió en la oscuridad que empezaba a apoderarse del lugar. Las velas empezaban a apagarse y de repente estaba completamente a oscuras, mi mirada la buscaba pero era demasiado tarde, estaba sumiso en las penumbras. Después de unos segundos un sonido se escuchaba en el horizonte y una luz se acercaba a gran velocidad. Mis ojos empezaban a abrirse poco a poco, al fin pude distinguir un lugar muy extraño al cual jamás había estado. De repente me di cuenta que estaba postrado en una cama de hospital, todo había sido un sueño, el cual desearía que hubiese sido realidad

URL de esta publicación:

OPINIONES Y COMENTARIOS