Relatos de un día de elecciones.

Relatos de un día de elecciones.

Cecilia R

13/03/2026

Desde pequeña crecí con la idea de que la política lo era todo: esa misma que Aristóteles y Platón empezaron a teorizar, que más tarde la Ilustración consolidó como la ciencia del estudio del poder, y que luego el marxismo expandió, buscando la igualdad. Incluso hasta la época nefasta y neoliberal en la que vivimos, donde el comunismo se ha convertido en un fantasma que, según algunos, debería recorrer el mundo.
Siempre crecí con un padre firme en sus ideas comunistas, que me llevaba todos los domingos de elecciones en Colombia desde 2005. Yo me emocionaba con esa dinámica, observando cómo funcionaba todo. Para 2012 ya me acercaba al puesto de votación para mirar de cerca esa maquinaria electoral, hasta que llegó 2019: cumplí la mayoría de edad y alcancé a inscribir mi cédula para votar en las primeras elecciones de autoridades locales en mi municipio. Además de permitirme hacer mis tesis sobre esas dinámicas electorales. Desde ese primer voto recuerdo cada detalle del ritual.
Aunque vivo a solo tres minutos caminando del puesto de votación, me levanto a las seis, me arreglo, preparo un café, me cepillo y salgo a votar con conciencia, siguiendo lo que dicta mi corazón, que está muy a la izquierda. Después regreso a casa, desayuno y escucho las noticias, o salgo a convencer a otros en esa dinámica de duelos y lutos ajenos, de emociones y compra de conciencias.
En otras ocasiones, como observadora de la MOE, regreso al puesto con la esperanza de que todo ese esfuerzo, y el sueño que tengo, nos dé algo: un país mejor, una Colombia más justa, quizás progresista… o, por qué no, un mundo mejor. Mañana haré de nuevo lo mismo, lo mismo de cada día de elecciones y marcaré las casillas del Pacto Histórico porque el sueño sigue intacto.

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