Me gusta desnudar con la imaginación, los cuerpos reales me repugnan.
Llueve. La lluvia me excita. Gotas furiosas del cielo, rebotando en desordenadas obscenas burbujas. Mojando todo, inundando todo. Gotas rítmicas, incesantes, insistentes, ametrallando desde sus nubes nodrizas, sin piedad, alterando, contrariando, reblandeciendo suelos inertes alquitranados en los que reflejan una vida fatua. Ríos improvisados que menan sus cauces alocados, calle abajo, perdiéndose en el desorden urbano de alcantarillas colapsadas de naturaleza y mugre.
Hay gotas, con más fortuna que sirven a un bien mayor; las gotas de vida, un semen fertilizador que humedece tierras áridas donde brotará vida en breve: briznas verdes, flores silvestres y otras lechugas hijas de la lluvia inquisidora que hoy todo reblandece.
Me excita la lluvia. La lluvia es promesa de vida.
@Carme Folch,2026
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