La Vida de encierro no es nada fácil…es oscura, incómoda y uno no sabe que estará ocurriendo por fuera. Quizás mientras yo me encuentro meditando, una amenaza se presenta de improviso y acaba con mi corta vida en un instante. Mejor es no pensar en esas cuestiones, las probabilidades y situaciones que se pueden dar son infinitas y no tiene sentido darle vueltas a un asunto en el que nada puedo hacer para revertirlo o evitarlo. Debo concentrarme en sobrevivir aquí dentro, a pesar de las incomodidades evidentes me tengo a mi misma, poseo también mi fino instinto y capacidad de supervivencia. Debo superarlo, debo evitar la desesperación, no tengo que acumular miedos, debo sumar energías y mentalizarme en positivo con optimismo. El miedo te paraliza y aleja de la realidad, distorsiona tu percepción y te confunde. Debo ver más allá, después de todo uno debe aceptar el destino como se presenta, pero uno también debe forjarlo paso a paso e ir tomando las decisiones correctas. Pero por momentos es tan difícil.

No lo puedo evitar, siento pánico, como si estuviera en un féretro…es que la oscuridad absoluta me obliga a pensar y pensar….y son esos pensamientos recurrentes los que me afectan, conspiro con migo misma, me convenzo que no podré, soy mi propia desdicha. Hay días donde me derrumbo y caigo en la desesperanza sin poderlo remediar. Soy esclava de mí pesimismo, no puedo liberarme de esas ataduras….el encierro es inevitable, me abruma, me condiciona, pero sé también que no es eterno. Debo, en cambio, mentalizarme en positivo y concentrarme en el momento de la salida, algún día llegará y debo estar preparada para enfrentar todas las vicisitudes que se me presenten.

Las dudas me bombardean a cada momento, soy muy frágil….no sé si podré lograrlo, tengo temores…muchos miedos que me asechan. Soy tan pequeña y el mundo que me espera es tan colosal que me agobia…me siento interpelada permanentemente, observada y cuestionada por ese mundo que se interroga sobre mis posibilidades de supervivencia. Por qué algunos no creen en mí?…soy débil y muy pequeña pero me siento capaz de enfrentar los retos que me esperan…el tamaño no lo es todo, tampoco la apariencia. Debo convencerme que en mi interior están las respuestas, mi espíritu de lucha, mi gran capacidad de adaptación, mis sueños de una vida mejor y mi férrea tenacidad serán mis principales armas. Quiénes no creen en mí?, son los de siempre, todos los que tienen esa mirada indiferente, despectiva, discriminatoria y hasta soberbia, puedo con todos ellos…sé que no será fácil pero los venceré, me convertiré en ese ser que todos admiran, que todos señalan por su belleza y que atrae miradas despertando suspiros y reconocimiento por doquier. .Él me ayudará.

Soy consciente que no será fácil. Hay que ponerse metas superadoras, pero posibles, de esa manera se evitarán frustraciones. Ha pasado tiempo, horas y días interminables. No puedo escapar… pero llegado el momento justo sé que podré salir…con mucho esfuerzo y algunos temores, pero libre al fin. La espera me desgasta, me agota y saber que al salir estaré sola además me preocupa. Tengo mi estrategia ya definida…debo evitar conflictos que me agobien (las miradas y señalamientos inevitables siempre estarán), debo sobrevivir, alimentarme bien. Crecer fuerte y sana serán mis prioridades, pero tengo que alejarme de las amenazas que pongan en riesgo mi vida…cualquier paso en falso sería fatal. Mis objetivos serán: salir, evitar problemas y alimentarme. No parece ambicioso ni imposible, pero para un ser tan pequeño y débil toda tarea parece compleja. Soy una criatura creada por Dios….Él me ha dado una misión y debo cumplirla…lo lograré!!!…y con seguridad contaré con su asistencia en todo momento y si dudo, Él me aconsejará, si caigo me levantará y si pierdo la Fé, Él me recordará que en el mundo debemos confiar en nosotros, en los demás y en la luz que nos marca el camino…..Nuestra existencia es efímera, muy breve…pero muy importante…., tenemos un propósito, por ello debemos luchar contra la adversidad y El estará a nuestro lado, porque somos sus criaturas y fuimos creadas con un fin…vivir y servir al bien común (nunca más en el encierro, debemos luchar por alcanzar la libertad plena hacia la luz). Él nos guiará.

Siento que crezco…mi cuerpo se expande y da señales inequívocas de superar sus dimensiones originales…me muevo enérgicamente y percibo que algo se quiebra…continuo moviéndome escapando hacia la libertad…se acerca mi liberación al fin…el momento ha llegado luego de una larga espera…mis temores se disipan y dan cabida a otro sentimiento: la emoción!!!…Estoy viva, más que nunca, veo la luz acercándose, siento la brisa de la mañana y el rocío al amanecer sobre mi cuerpo…me siento tocada por Él, por su gracia y me libera de mi calabozo. Por momentos sentía que mi encierro no era sólo físico, sino mental y espiritual…como si las ataduras me impedían no solo la libertad sino la vida plena a la que estaba destinada. Ahora podré encarar mi vida superando mis límites…darle un sentido digno…cumplir la misión para la que fui creada…mis temores me abandonan y creo en mí…no estoy sola. Él me acompañará.

Dejo atrás mi cárcel….me libero de mi ajustado corset, trato de no recordar mi tiempo en la oscuridad, pero paradójicamente ese espacio fue también mi refugio y hoy `se convierte en mi alimento vital…esa corión necesaria para sobrevivir, esos nutrientes esenciales e imprescindibles que me permitirán abrirme camino con seguridad. Tengo un apetito voraz, no lo puedo evitar, pero mi búsqueda, aunque lenta y dificultosa encuentra rápidamente su alimento…mi preocupación ahora es sólo alimentarme más allá de mi capacidad, mi apetito es insaciable. Mi cuerpo se ensancha, dejo de ser quien era y doy paso a quien necesito ser…mi creador aprueba mi evolución y me protege. Me siento más fuerte, me lleno de energía, mi mandíbula es poderosa y es mi mejor herramienta, me ayuda en mi labor diaria. A cada momento me alimento, más y más…mi voracidad no tiene fin, como tampoco mi crecimiento. Espero esos momentos importantes, esos instares que me señalarán la mudanza, instares de cambio, de avance y de desarrollo personal.

Han pasado unas pocas semanas de mi libertad y me siento una gigante que avanza lento pero firme a su meta, que avasalla todo lo que se interpone en su camino para lograrlo. Me siento indestructible, no me avergüenza mi tamaño. Mi crecimiento interno y externo es enorme, soy otra pero aún no me siento realizada. MI evolución no ha finalizado y esta es solo otra etapa de mi vida. Disfruto de la luz, siento el aire fresco otoñal en mi cuerpo retorcido, mi paso lento y seguro de bandoneón se encamina a su destino. Debo buscar un nuevo refugio, debo descansar de tanto andar…de tanto comer y vivir con intensidad. Debo buscar un lugar seguro para reposar y convertirme en eso para lo que fui destinada. Encuentro ese lugar…me dispongo a descansar y construir mi nuevo hogar, será como una jota, tendrá forma de pipa, pues lo llamaré; Pupa. Debo encontrarme con mi esencia, con mi destino, debo deconstruirme para volver a construirme nuevamente, para ser quien siempre quise ser, para alcanzar mi plenitud y volar hacia la luz de mi creador.

Mi nuevo hogar es más espacioso, flexible y práctico….me permite reconfigurarme…encontré mi verdadero lugar en el mundo, donde realizarme y dar paso a todos mis sentimientos, dar rienda suelta a todos mis anhelos, siento que cumpliré mis objetivos vitales, estoy convencida de alcanzar mis metas existenciales…me siento feliz. Pero esa felicidad resulta pasajera, da paso al sufrimiento intenso, a una sensación nunca antes experimentada, extraña y aterradora.

Siento que mi interior cambia, el dolor se hace insoportable, pero necesario. Me siento derretir por dentro, me consumo, mis jugos internos devoran mis órganos y me reconstruyo. Mi aguda y profunda histólisis comienza, modifica mi estructura original drásticamente y se reconfigura superando su tamaño original. Mi cuerpo crece de una manera impresionante y muy bella…tanto que me emociona. No puedo percibir todo el proceso, pero a pesar del sufrimiento, sé que es hermoso, intenso y fascinante a la vez. Sé que mi destino final se está forjando…me siento volar aunque sigo encerrada en mi nuevo refugio…mi vida tiene el sentido que siempre debió tener…me siento segura, plena y satisfecha con mi transformación. Sé que al salir nuevamente deberé enfrentar mis temores, las amenazas de siempre, los obstáculos de los incrédulos, de los que mirarán con desdén, con odio y que me atacarán por ser diferente. Pero la diversidad es buena, enriquece al mundo con su amplia sabiduría, con su mirada alternativa, con su necesaria filosofía de oposición crítica. Cuantos colores, cuantas formas, cuantas maravillas de la creación conviven en armonía en el mundo, todas y cada una de esas criaturas hacen su aporte fundamental al equilibrio natural en beneficio de todxs. Acaso no lo ven?

La presión se incrementa…la eclosión permite ver la luz que se abre camino por toda la pupa…la coraza se quiebra y la bella criatura pugna por escapar y abrirse vuelo a la vida plena. Estoy arrugada, algo viscosa, débil pero voy tomando fuerzas de a poco y mis alas se despliegan. Mi abdomen lleno de hemolinfa alimenta todo mi ser y me energiza cada vez más. Mis alas se llenan de este nutriente y se mueven sintiendo la luz, se agitan lentamente y deben esclerosarse para cumplir su cometido. Expulso el meconio, me libero del lastre…me energizo y mis alas se fortalecen cada vez más. Experimento con éxito mi nuevo cuerpo, me siento orgullosa de él, mi larga lengua retráctil se divide, la espiritrompa será mi nueva herramienta de alimentación. Me animo a dar ese paso que esperé toda mi vida…,mis colores brillan y resplandecen en la luz matinal, me suelto y logro al fin mí objetivo, con esfuerzo me encamino en búsqueda de mi destino final. Vuelo.

Etiquetas: vida mariposa fé

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