Son cosas que pasan,
en la calle o en la cocina,
andas con prisas y no te fijas,
de pronto, un cuchillo con inquina
te deja profunda herida.
– – – – –
Corre la sangre, surge el dolor,
piensas que no ha sido nada
pero has cortado el nervio
y la faena ya está armada,
¡menuda putada!
– – – – –
Pero allí estaba ella,
con su bata verde,
con su fino bisturí,
¿Quién? La doctora Susana,
gran cirujana.
– – – – –
La anestesista, la enfermera,
que cuando llegas te animan,
te ponen la vía,
te calma el dolor,
manos que brindan calor.
– – – – –
Todas jugamos con puntos,
los vuestros son de sutura,
se cose, se sana, se cura,
los míos son suspensivos…
porque poemas escribo.
– – – – –
¡Qué importante vuestra labor!
regalando esa sonrisa
cuando más se necesita;
gracias por ser apoyo y guía
a los pacientes cada día.
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