Una cucaracha negra que se alimenta de carroña,
que corre desesperada a esconderse cuando sale al escenario,
muchos desean oír mi crujir en cuanto me ven,
pero de todos he conseguido burlarme hasta ahora.
Eso soy. Un ser repugnante y abandonado.
Me disfrazo de algo visiblemente soportable
para acercarme a todos aquellos que amo,
los que saben de mis patitas negras
y no giran la cabeza cuando estoy desnuda.
Resistiendo y persistiendo me gano la vida,
escapando de aquellos que quieren mi mal.
Estoy cansada, agotada, no puedo más.
Paro.
Descanso por vez primera.
Escucho un crujido sobre mi cabeza.
OPINIONES Y COMENTARIOS