Por varios años vamos cosechando experiencias académicas, pero detrás de ellas la posibilidad de tener guías, amigos, casi confidentes, una especie de familia que no comparte sangre.
Ella gozaba de una vitalidad, actitud y carácter único, segura de si misma y con lo que proyectaba era capaz de atraparte con su sabiduría y conocimiento. Lo que más recuerdo de ella es que por más años, conocimiento o experiencia laboral que tuviese, jamás oculto sus errores, después de todos somo humanos y al parecer con la autenticidad de dictar catedra y transmitir sus vivencias era capaz de motivarnos a educarnos y jamás mirar a alguien por debajo o por un titulo creernos la gran maravilla.
Si me preguntan quien es ella, pues ella es una mujer empoderada, sonriente, inteligente, con naturalidad que puede mezclarse entre la misma juventud de la cual es maestra, pues tiene una alma tan pura que aunque hoy cumple un año más de vida considero que es el inicio de grandes aventuras como mujer, hija, amiga y maestra.
La recuerdo como si fuera ayer cuando asistía a la universidad, o digo así porque ocupe el pupitre frente a los profesores y mirarla de frente hacia que cada día quisiera aprender de ella, tener las cosas en orden, nunca ser mentirosa conmigo misma al querer hacer trampa en un examen, y de algún modo estar en esa posición aunque significaba para mi vida propia algo de presión, también sabia que cada nota era por mi dedicación o descuido en el estudio, no habían escusas, ni responsables de cualquier cosa que pasara en mi vida.
Con el pasar del tiempo y aun tenerla como contacto en el celular, verla compartir con las nuevas generaciones de estudiantes, ese brillo, vida y forma de compartir con los demás es el reflejo de que la ing. Eugenia sigue siendo ese ente de liderazgo natural, carácter noble y firme, sensibilidad y empatía con inteligencia practica y espíritu de servicio, tal cual lo definen los diccionarios bajo su nombre. Este tiene mucha historia por delante y me alegra que hoy se festeje el fin de un año vivido y el comienzo de 365 días por descubrir.
Querida ingeniera, feliz cumpleaños, gracias por ser la profesora que fue en su momento conmigo como estudiante, la aprecio por todo el conocimiento y formación impartida hacia mi persona, nunca piense que no esta influyendo en las personas, pues tiene el don natural de hacerlo sin darse cuenta, y de seguro lo reafirmara cada situación que vive, porque cada gesto de cariño en este día y rosa recibida en su cumpleaños son la muestra de que quienes la conocemos festejamos su vida.
¡Que viva la cumpleañera..!!
Un abrazo, con Cariño.. Estefanía
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