Camino por un mar de arbustos plásticos, 

enjambres de polietileno, 

tortugas apresadas y quietas, 

y las más mudas que nunca,  

entre cables siniestros muriendo.

Mis pensamientos, sutiles y pesarosos,

junto a basuras silentes, flotan panza arriba.

Mi vergüenza varada, se cae al suelo, 

y mi orgullo y su sombra, 

con colores silvestres que no existieron.

URL de esta publicación:

OPINIONES Y COMENTARIOS