Soltaron sus manos,
en un lugar donde habían más gentes que olas,
más gritos que voz de madre repitiendo desesperadamente el mismo nombre.
Desde entonces va él juntando algas, en un orden,
que pocos comprenden.
club de escritura Fundación Escritura(s)-Fuentetaja
Soltaron sus manos,
en un lugar donde habían más gentes que olas,
más gritos que voz de madre repitiendo desesperadamente el mismo nombre.
Desde entonces va él juntando algas, en un orden,
que pocos comprenden.
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