La cruel inocencia que existe en la ignorancia
nos deja siempre al borde de la nada…
nadie es culpable del dolor que alguien te causa
si no sabe lo que hace cuando su placer nos mata.
Le pides a Dios que exima de castigar las almas
de aquellos que pecan libremente en la ignorancia…
pero te enervas cuando fumigan plagas
aquellos que saben lo que hacen…salvando lo que plantan.
Y es cruel…no lo parece…
cuando el mal en el perdon se salva,
porque aquel que sabiendolo lo ejerce…
haciendose el idiota…y de ignorante…por las dudas… se disfraza…
Oscar Tossi D/R.-
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