¿Qué propósito o sentido poseo yo, un efímero mortal de la tierra, en la incomprensible eternidad de un plan Divino?
Antiguas sombras susurran en mis soledades, regalándome ápices de verdad entre cada respiración que de lo que soy se marcha, llevando a cuestas consigo diversidad de pensamientos que nunca han sido míos aunque han nacido de mí.
El pincel de mi mirada va nutriendo mi percepción de incontables recuerdos coloridos que se desvanecerán con el olvido. Mientras en el ánfora de lo vivido permanecerán indelebles los enigmas resueltos de mi alma.
Descansaré entonces en la órbita gravitatoria de ésta duda, y abrazaré al presente como una joya en la palma del creador omnímodo en cuya preciosa mente habito.
OPINIONES Y COMENTARIOS