Pontificia Universidad Católica del Peru, Maestría en Gerencia Social, curso: Enfoques y Metodologías para la Promoción de la Participación Social y las Relaciones Comunitarias, Profesora Mariela Trelles Cabrera, alumna Rocio del Pilar Nuñez Delgado, código 20234319
- Crisis civilizatoria Impactos sobre la Salud y la Vida
Feo (2020) hace referencia a “Leonardo Bott (2029) con el “grito de los pobres y el grito de la tierra””, para referirse al grado de individualismo ocasionado por el capitalismo en países no europeos por el colonialismo con una mentalidad jerárquica con explotación laboral y explotación de la Pachamama para satisfacer sus necesidades mediante la “modernidad” con lo que imponen una organización política, económica, social, cultural en forma multidimensional, por sometimiento a la dependencia y la depredación con daño en la salud, generando pobreza y dañando al planeta; ocasionando un terremoto en la civilización.
Se evidencia una concentración de riqueza, en unos sectores, aumenta el PBI y paradójicamente hay más pobres; la industria que genera más dinero es la de la salud, la farmacéutica, las aseguradoras en salud; donde la salud es una mercancía; que genera crisis económica; con crisis financiera por acumulación de ganancias en sectores más ricos y pérdidas en los más pobres en conjunto al Estado; crisis alimentaria con altos índices de malnutrición por falta de acceso y no por escasez de alimentos que también son mercancía; crisis laboral con paupérrimas condiciones de trabajo que generan enfermedad, informalidad con exclusión, marginalidad; generando alta mortalidad por enfermedades sobre todo cardiovasculares condicionadas por trabajo inadecuado; estas crisis mencionadas por Feo (2020), ademas de la crisis energética, por consumo exagerado de petróleo con emisión de gases efecto invernadero, que genera guerras por su control, con deterioro ambiental; lo que nos lleva a la crisis ambiental por contaminación grave del agua, del aire; con desertificación, calentamiento global e impacto negativo en la biodiversidad del planeta, perdida de glaciares, incremento de “fenómenos naturales” incremento de enfermedades transmisibles por vectores como los mosquitos.
Todas estas crisis, ambiental, energética, laboral, económica, según Feo (2020) nos expone a un deterioro ético a todo nivel, político, con manipulación, privatización, que manifiesta el fracaso del modelo capitalista; que ha convertido a la naturaleza también en una mercancía y hace un llamado a nuevo modelo en forma perentoria.
Feo (2020), menciona algunas corrientes como causas de esta crisis, los negacionistas; negando esta crisis y aduciendo que todo está bajo control; los reduccionistas, que minimizan esta crisis global multidimensional por la modernidad con propuestas banales y el capitalismo globalizado neoliberal propiciado por consenso de Washington con aceleración global y despojo de derechos fundamentales, destrucción de la pequeña economía campesina que producen alimentos básicos y ahora son para exportación como mercancía, con privatización del agua y “explotación salvaje” por la minería destruyendo redes sociales de comunidades, sindicatos, por ende destruyendo la democracia con pérdida del ejercicio ciudadano, que controlan mentes, controlan la información, la comunicación para mantener este modelo capitalista mercantil que es insostenible.
El impacto de esta crisis como bien menciona Feo (2020) genera instauración de estilos de vida insalubres, que produce un desmedro en la vida y la salud, con exclusión social, sedentarismo consumo de alimentos dañinos para la salud con incremento de enfermedades por hiperconsumo generando cáncer, por otro lado las altas temperaturas, ademas de la tala masiva genera incremento de vectores como el mosquito, vehículo de enfermedades que producen epidemias e incremento de morbimortalidad; otro problema es la seguridad alimenticia, relacionado con contaminantes ambientales en el agua, uso de antibióticos en forma indiscriminada en animales de consumo, generación de alergias, problemas de salud por la guerra que genera desplazados con pobre salud mental y ocasiona ideación suicida; con privatización de la seguridad social y las pensiones que antes tenían un sustento solidario e intergeneracional volviéndolo individualista, con un capital intocable.
Feo (2020), propone visiones y desafíos; el capitalismo ha hecho de la salud un espacio de acumulación de riqueza por organismos financieros y la salud es un espacio de construcción de ciudadanía es un derecho humano garantizado por el estado que requiere de participación activa y de organización social; lo cual se enfrenta a desafíos: 1) Construir soberanía sanitaria con políticas y sistemas públicos que protejan y garanticen el derecho a las salud; 2) Promoción del cuidado de la salud, recuperar la salud colectiva; 3) Implementación de la epidemiologia critica, como un proceso dinámico entre situaciones que protegen, dañan o promueven salud, en base a la historia social de la enfermedad y 4) Promoción de ciencia critica, crear pensamiento crítico y profesionales que entiendan a las salud como derecho y no como mercancía. Donde la participación social es fundamental para la construcción de una salud colectiva en base a principios, unidos comprometidos a enfrentar la corrupción donde la salud es un espacio de lucha, para construir una nueva sociedad y un mundo mejor.
Este mundo utópico en base al buen vivir como plantea Feo (2020), nos propone regresar a nuestras raíces a los pueblos originarios: “sumak kawsay o suma qmaña” del quechua y aymara respectivamente que significa una vida que satisfaga las necesidades de todos; estos pueblos originarios viven en equilibrio con la naturaleza, en forma colectiva, con valores colectivos, solidaridad, cooperación, critican al capitalismo que destruye al mundo. Necesitamos repensar la forma de convivir entre nosotros y con la naturaleza en base a una lucha social con participación para la construcción de este mundo utópico solidario, digno y más humano.
2. El Valor invisible del cuidado
Como menciona Camps (2021), el hacer la comida, coser ropa, parir niños por las mujeres, no se considera un “trabajo productivo”, era despreciado por la economía, pero hablando del padre del liberalismo, el economista Adam Smith, no considero ello y fue un error, ¿Quién preparaba la comida a Adam Smith? Para que él pueda realizar sus actividades; los hombres ganaban el pan y las mujeres daban cuidados y amor que no era remunerado, y ni ellas lo exigían, por su trabajo reproductivo; estos trabajos el productivo y reproductivo se complementan para el funcionamiento de la economía; ningún profesional médico, político hubieran dedicado tiempo a ganar dinero sin el trabajo reproductivo de las mujeres; eso es lo importante; el cuidado genera prosperidad, cohesión social, es valioso; frente a una situación como esta es necesario la racionalidad, la moral y un sentido de justicia de pensamiento Kantiano.
Según Camps (2021), Carol Gilligan discípula de Kohlberg, a esa perspectiva moral del trabajo y cuidado por la mujer, le da el enfoque de género, en su libro “In a Differnt Voice” plantea que el cuidado es tan importante como la justicia y va más allá, habla de igualdad entre estos dos términos; se utiliza la justicia para las políticas públicas, protege el derecho; cuidar también es proteger, como la enfermera que muestra dedicación en el cuidado del paciente.
El ”homo económico” al que se refiere Camps (2021), racional, autónomo, egoísta sometido al Estado, con pérdida de su libertad, se contrapone a las ideas de John Rawls donde un hombre tiene un fin y debe perseguirlo toda la vida y a Habermas que postula a la democracia en la comunidad de dialogo, con participación y raciocinio, donde se gesta el sujeto de la ética; donde la vulnerabilidad y la dependencia según Alasdair MacIntyre es parte de todos y todos dependemos y necesitamos de todos en comunidad con interdependencia. Donde es importante la reivindicación de los derechos de la mujer en su cuidado “invisible”.
La pandemia COVID 19 expuso nuestra vulnerabilidad a nivel mundial, tuvimos que cuidarnos entre nosotros para no contagiarnos, a eso se refiere la ética del cuidado de Brugere, que en conjunto con la ética de la justicia y la ética de la responsabilidad deben hacer frente al Liberalismo económico, en el campo de la medicina, de la investigación, del medio ambiente, donde cada caso debe ser individualizado sobre todo en aquellos que no pueden emitir su voz de protesta o que viven en condiciones precarias; que requieren del cuidado en comunidad, como población vulnerable.
3. Bienes comunes
Gonzales (2012), dictamina las características del bien común: es universal, democrático, colectivo, se mantiene a lo largo del tiempo, no es privado que indica exclusión y no es publico donde el Estado indica quien es el beneficiario del bien; son recursos como el agua, el conocimiento, que debe ser gestionado por la comunidad en base a normas, que dictaminen su disponibilidad para todos, donde no hay rivalidad. La piedra angular es la gestión, que garantice acceso a toda la comunidad al bien común, usado con independencia, donde todos contribuyen a su mantenimiento y protección y lo segundo, es la sostenibilidad a lo largo del tiempo del bien común, con uso limitado para su recuperación, la gestión no es fácil, y debe ser democrática, con uso de consensos, con inclusion de todos en pos de generaciones futuras para su inalienabilidad.
Otro punto mencionado por Gonzales (2012), es la lucha por los bienes comunes contra el capitalismo que privatiza todo desde la colonización de America, controla los medios de comunicación y controla la información con un continuo crecimiento económico individual. A través de la historia se evidencia la resistencia a la privatización de las comunidades, usado para la mercantilización; con enfrentamientos permanentes por esta privatización de servicios públicos, como la educación y la salud, que limitan su accesibilidad; privatización de recursos naturales escasos, como el agua, la tierra, donde pulula el acaparamiento; se requiere reconstruir una nueva economía en base al bien común.
4. Las formas del común, El procomún y los bienes comunes
Méndez de Andes (2015), desde la economía nos ilustra, el camino que nos llevara al cambio a través del procomún y el bien común con la gestión de recursos humanos y naturales al margen del capitalismo y del bien público, debido a que esta no ha sido transparente, no ha rendido cuentas y los políticos están a la sumisión de las grandes empresas capitalistas y sus políticas, normativa van a favor de estas empresas y no de los ciudadanos, lo que genera desconfianza y destruye la democracia y hace remontar a las comunidades de nuestros antecesores que trabajan en cooperación, que apuntan a la gestión comunitaria, con proyectos de economía social, y formas de consumo colaborativo.
Según Méndez de Andes (2015) se tenia que hacer frente a este individualismo, egoísta, depredador, el “homo económico” que ha generado una crisis civilizatoria, un tema primordial en la agenda mundial; a esta privatización con movimientos sociales que reivindiquen lo común, con gestión cultural, y medioambiental, con enfoque de genero donde fue un punto fuerte los movimientos feministas para reconocer el cuidado de las mujeres y sus derechos, con redes informativas, en gobernanza biopolítica de las capacidades humanas apuntando hacia la democracia. En el procomún todos los bienes son de todos y a la vez de nadie y eso lleva a la comunidad; la manera es integrar la economía ética e individual colectiva es con la gobernanza, esto que significa: participación, colaboración, transparencia, con un modelo de producción con innovación permanente y educación en comunidad y priorizar la ética de las capacidades.
Las características de esta gestión social son la universalidad, sostenibilidad, democracia y la inalienabilidad; lo común se caracteriza por eficiencia y emancipación en base al derecho comunal para recobrar la propiedad según Méndez de Andes (2015), y hace referencia a Elinor Ostrom en su libro “El gobierno de los comunes” da una respuesta al libro de Hardin “La tragedia de los comunes”; indica, este manejo comunitario ha podido evolucionar gracias a los conflictos, haciendo frente al capitalismo – consumismo; donde el procomún es un modelo de gestión socio comunitaria, a partir del movimiento obrero, feminista y ecológico, con radicalización de la democracia, con mas diversidad, donde son importante de todos y todas, las ideas, los valores y las costumbres; con economía social inclusiva e interdependiente.
También asevera Méndez de Andes (2015), que estas economías tanto la social como la economía para los bienes comunes, se fundamentan en el cooperativismo social y laboral con enfoques de sostenibilidad ecológica y democratización, tanto en su organización como en su entorno para ganar autonomía y buscar redes con lógicas guiadas a la comunidad en base al bien común y con lógicas guiadas al cooperativismo social para crear alianzas con otros actores sociales políticos, que refuercen sus objetivos a largo plazo.
5. Conclusiones
- La crisis multidimensional a nivel global: financiera, económica, laboral, energética, alimentaria; generado por el capitalismo, está poniendo en peligro la vida y la salud, nuestros bienes más preciados, lo que demuestra su fracaso como modelo económico debido a enriquecimiento de algunos grupos y continuo empobrecimiento de otros sectores más numerosos para lo cual se hace un llamado a la transformación: soberanía sanitaria en contra de la privatización de la salud; promover el cuidado de la salud colectiva, epidemiologia crítica y promoción de la ciencia critica con profesionales que vean a la salud como un derecho y no una mercancía.
- El cuidado representado por el trabajo de la mujer no remunerado, tiene tanto valor como el trabajo productivo y se complementa con este, permite una reivindicación de los derechos de la mujer, donde el cuidado es justicia y forja a un sujeto de ética vulnerable y dependiente en comunidad, que participa, que es racional, que tiene un propósito, que se complementa con la ética de la justicia y la ética de la responsabilidad y nos cuidamos entre todos y sobre todo al que está en situación más precarias y al que no tiene voz para hablar.
- La gestión y la lucha por el bien común son perentorias, porque el bien común es universal, es democracia, es colectivo, se mantiene en el tiempo; con la gestión se garantiza el acceso del bien común a toda la comunidad y le da sostenibilidad en el tiempo y lucha contra el capitalismo que privatiza los servicios públicos como la salud y la educación, el agua la tierra, en pos de la reconstrucción de la economía con titularidad colectiva de los bienes comunes.
Referencias Bibliográficas
Feo, Ó., Rodríguez, A. M., Saavedra, F., Quintana, J. y Alcalá, P. (2020). Crisis Civilizatoria: Impactos sobre la Salud y la Vida. Pensar la pandemia. Observatorio Social del Coronavirus. CLACSO. https://www.clacso.org/crisis-civilizatoria-impactos-sobre-la-salud-y-la-vida/
Camps, V. (2021). El valor invisible del cuidado. Revista Aleph. https://www.revistaaleph.com.co/index.php/component/k2/item/970-el-valor-invisible-del-cuidadoç
González, L. (2012). Bienes comunes. OMAL, Diccionario Crítico de Empresas Transnacionales. https://omal.info/spip.php?article4842
Méndez de Andés, A. (2015). Las formas del común. El procomún y los bienes comunes. Economistas sin fronteras, N.° 16. https://www.ecosfron.org/wp-content/uploads/DOSSIERES-EsF-16-El-procom%C3%BAn-y-los-bienes-comunes.pdf
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