Oh, querida mía. Sufriendo de amor te encuentras, persiguiendo aquel príncipe azul cuyo único objetivo es consumir tu cuerpo, mientras que el amor sincero lo dejas marchar por no ser gustoso a tus ojos superficiales. Tu anhelado amor sufre en la esquina de tu habitación viendo cómo aprecian tu cuerpo y ultrajan tu corazón. ¡Despierta! De nada sirve poseer el mundo entero, si de amor se sufre.

No voy a perder mi tiempo hablando del amor propio y de quien te enamores, porque ya tienes un buen conocimiento sobre ello. Solo deseo que el golpe que recibas de la vida sea lo suficientemente fuerte para que despiertes y que aquel golpe no te deje convertida en nada ni tome décadas para que suceda. Solo deseo que sepas que siempre hay unos ojos silenciosos que te aprecian, rogando que le heches una miradita con esas hermosas perlas que tienes. Solo deseo que vuestro corazón ansioso encuentre lo que desea.

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