Capítulo 1
Vivíamos juntas Lúa y yo, de vez en cuando quizás peleábamos pero era algo normal, teníamos una amistad muy sincera y sencilla, también teníamos muchas cosas en común como salir de fiestas juntas, nos gustaba ir al cine, recorrer las calles de la ciudad, de verdad éramos muy unidas, un día recuerdo que era un 11 de junio, que salimos a correr y nos contábamos todo, pero ese día fue muy raro al decir verdad, sentía algo raro en Lúa y no me daba cuenta su cara era pálida, triste se corría un rumor raro en la ciudad de que el novio la dejo, pero no quería hablar del asunto hasta que ella no quisiera, luego de semanas sin hablar del tema una noche decidió contármelo, fue tan lindo y tan triste comíamos helado parecía muy de película, llorábamos juntas ya que a mí, me gustaba mi mejor amigo Michael y se puso de novio con unas de mis peores enemigas Louisa, la odiaba tanto no podía creer que mi mejor amigo me haga esto, pero era su felicidad obviamente prefería que fuera feliz, no me podía enojar era el amor de mi vida.
A veces con Lúa, las cosas resultaban medias complicadas a la hora de despertar porque yo trabaja y ella se quedaba en casa a limpiar, y eran muchas horas de trabajo y no compartíamos muchos momentos, quizás la cena, pero llegaba muy cansada y me resultaba difícil no dormirme ahí, pedía disculpas y me iba a dormir hasta el otro día, pero nos acostumbramos y eso fue reconfortando la amistad, ya que en los findes de semanas no nos despegamos éramos dos garrapatas andantes. Amaba mucho a Lúa, era una de mis mejores amigas, era mi hermana, su familia era mi familia, me llevaba muy bien con sus padres e hermanos, Darcy la hermana mayor de Lúa era muy compañera mía, de vez en cuando nos reuníamos las 3 a cenar y a compartir momentos del pasado, hablamos horas y horas de experiencias sexuales, nos divertíamos mucho de verdad, pero lo más lindo de esto es cuando nos reuníamos en familia, me sentía cómoda con ellos, eran parte de mi día a día…
Uno de los primeros días que me fui a vivir con Lúa en la casa de la madre Hidra, era todo maravilla, pero no todo era color de rosa, a veces teníamos unos roces muy fuertes con Hidra, pero a la hora de chismosear éramos como madre e hija, Hidra la madre de Lúa a la hora de darnos un lugar para convivir nos dio advertencia de lo que debíamos y no debíamos hacer, una de ellas era no hacer juntaderas quiere decir no llevar nadie a esa casa, ni amigos ni familiares, absolutamente nadie solamente podíamos vivir nosotras y con eso bastaba, todo era muy lindo respetábamos sus órdenes, hasta que una noche con Lúa decidimos salir, esa noche si fue loca, unos amigos nos invitó a salir a un bar, éramos 5 recuerdo, nos tuvieron que llevar a casa, hacia frio era una noche de mucho viento entonces con Lúa decidimos pedirles sus chaquetas ya que no nos podían dejar afuera, porque Hidra la madre de Lúa no lo permitía, pero los chicos nos siguieron y fue ahí cuando todo rebalsó, la madre de Lúa se volvió loca, tan loca que me levanto la mano, me dio un cachetazo y de verdad me sentí muy mal, pedí disculpas pero pareció convertirme en la enemiga, obviamente me hecho. Y tuvimos que buscar un lugar ya que no nos dio muchas horas para irnos.
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