Conocí la alegría, me la ofreciste con una sonrisa clara y tierna me dijiste ven es tuya más en el momento que la tomé el mundo desapareció. A mi alrededor no existió más nada que solo la alegría, pero no hay nada que dure para siempre y ella se fue por entre mis brazos, aún espero que regrese para así nuevamente probar la eternidad de un segundo.

URL de esta publicación:

OPINIONES Y COMENTARIOS