La gente cree que uno se marcha de golpe. No entiende nada. Antes de irte del todo, te vas retirando por habitaciones. Primero dejas de explicar ciertas cosas. Luego de discutir. Luego de tocar. Al final sigues sentado a la mesa, pero ya eres otra ausencia más entre los platos.
Seguir leyendo
11
0