SEIS AÑOS ANTES
ALANA
– Matt – llamé a mi esposo, estaba ausente mientras tomábamos el desayuno, sabía que era una etapa muy complicada, la pérdida de nuestro tercer bebé, nos estaba pasando factura, nuestra relación ya no era la misma, él estaba más ausente cada día.
– MATT– grité esta vez y recién me miró, pero al verle a los ojos me arrepentí de a verle llamado, pero quería hablar con el aclarar las cosas y este momento incómodo acabará, pero lo que en ese momento hice fue reprocharle todo, sé que soy egoísta, pero el dolor me ciega.
– Dime Alana – me respondió frío y distante como que no le importará yo como si mis sentimientos no le interesará, no sé si en realidad era eso o es el dolor que me hace ver que él me hace daño con esas simples palabras.
– MÍRAME AL MENOS,TEN EL CORAJE , ES LO MENOS QUE PUEDES HACER , YO SUFRO MAS QUE TU EN ESTA PERDIDA , YO SOY LA QUE NO PUEDE MANTENER NINGUNA BUENA COSA CONMIGO – y seguí diciendo cosas que sabía que le iban a lastimar.
– SE QUE ME ECHAS LA CULPA DE ESTO, LO VEO EN TUS OJOS Y EN COMO NO PUEDES MIRARME UN MINUTO MAS, DIME… – grité aún más fuerte – …DIME QUE TE DOY ASCO – el sé paró y empezó a acercarse a mí, pero yo no quería que me toque intenté alejarlo, y el solo me miraba, lo peor fue cuando por fin abrió la boca.
– Que quieres Alana, que te diga que sí es verdad lo que dices, porque sé que no quieres oír lo que quiero decirte en verdad , he intentado por todos los medios decirte que no es tu culpa y siempre dices cosas como estas, estoy cansado por favor dejemos estarlo así – no comprendía como podía hablarme tan pasivamente , quería que gritara , quería que sintiera odio por mí , porque así no me sentiría como la peor mujer del mundo , sé que él me amaba , pero solo podía odiarme y odiarlo aunque no sabía el porqué .
– TODO LO QUE DICES SON MENTIRAS…, QUIERES QUE TE CREA, CUANDO PUEDO VERLO, NO ME ENGAÑAS, TE CONOZCO, SE QUE ME ODIAS, PERO SABES YO TE ODIO MAS A TI, ME ARREPIENTO MIL VECES EL HABERTE CONOCIDO, QUIERO QUE ME DES EL DIVORCIO…YA NO TE SOPORTO…- sé que el que hablaba era mi dolor pero no me importaba, me sentía bien, porque ahora veía emociones en sus ojos. Vi el pánico, el dolor, la impotencia, el arrepentimiento y vi su culpa.
Aun que conocía que terminaría cargando un sentimiento de culpa por esto, y en vez de sentirme mal por eso, me sentía bien por qué si el sufría igual que yo, estaba bien quería que comparta el infierno conmigo, por qué siempre odie estar sola.
MATT
Escucharle pedirme el divorcio me dejó bloqueado, no sabía que decirle, la amaba como la primera vez aunque desafortunadamente no podía decirle, intentaba ser fuerte por ambos, quería que ella estuviera bien.
La primera vez que perdimos a nuestro bebé, mató una parte de mí, y me prometí que si hubiera una segunda vez estaría allí con ella pero por el trabajo no pude cuidar de ellos y pasó por segunda vez, me excuse diciendo que quería un mejor futuro para los dos, quería que mi hijo no viera lo que yo viví, me sentía egoísta y eso me destrozaba.
La amaba más que a nada en este mundo, pero no quería verle a los ojos no podía, me recordaba mi fracaso mi egoísmo, por eso siempre lo evitaba, ya no quería tocarla, no quería que ella volviera a pasar por lo que pasó una veces más y me lo prometí, pero era débil, como no serlo la deseaba… era mi chica, el amor de mi vida y sucumbí esa noche llena de pasión, de perdón y que de nuevo nos devolvió la ilusión , la esperanza, reavivó nuestro deseo de ser padres, pero cuando supe que lo perdió. Yo estaba de viaje por trabajo , me destrozo más está ves, por no quedarme con ella por ser débil , poner prioridades equivocadas , porque parecía que hacía las cosas siempre mal , siempre estaba en el momento y lugar equivocado , nunca a su lado.
Podría ser el hijo de puta más grande pero no quería volver, quería quedarme en esta habitación de hotel, quería huir de la realidad, pero no podía ser tan poco hombre y dejarla sola por eso volví a su lado para ayudarla.
Nunca me imaginé esto, que le diría ahora ¿que si? , sería huir del problema y si decía que no la estaría obligando a quedarse conmigo – hablamos más tarde Alana, no estoy de humor para esto – sé que lo que dije se escuchó frío pero que más decirle solo podía irme como un cobarde.
El día fue peor tenía problemas en la empresa, un socio quería vender sus acciones y dejarme sin su apoyo, mi vida era un completo caos, pero tenía que solucionar algo, y lo único que podía hacer era trabajar en la empresa. Pase toda la tarde mejorando mi proyecto de expansión, mañana realizaría una junta donde mostraría nuestras utilidades futuras, el tiempo de recuperación del capital, esperaba que mis socios aceptarán, porque las utilidades para cada socio era más de lo que ahora percibían y eso de seguro evitaría la pérdida de este socio y también eso evitaría que vaya a dormir a casa. Y con eso estaba bien, no podía hablar con Alana, quería evitar esa conversación el mayor tiempo posible, si por mí fuera que se olvidará de semejante estupidez, pero si no era el caso le daría su libertad, la amaba y quería que fuera feliz aunque eso me dejara en el último rincón del infierno, todo lo haría por ella .
TESS
Estaba en un charco de sangre era la tercera vez que estaba en posición fetal intentando que no me pegará, quería que me dejara pero parecía que solo un milagro lograría que él me soltará, quería gritar, pero mejor era no hacerlo, sabía que el mejor grito era el silencio, lo aprendí hace mucho. Cada golpe me dolía más que el anterior temía que me hubiera roto varias costillas, tenía temor de estar mucho más peor de lo que imaginaba, ya pasaría, ya se cansaría y cuando eso pasará tenía que buscar una manera de salir.
Cuando dejó de pegarme sentí que iba a morir, me costaba respirar, no podía ponerme en pie, mi vista estaba nublada, como saldría, tenía que llamar a Tomas, era mi única salida el me ayudaría, solo tenía que llegar al teléfono, tenía que hacer poco ruido porque Alejandro se despertaría y no me dejaría salir ni pedir ayuda, la bebida y las drogas eran el pan de cada día para él con ello los golpes se incrementaron, solo una llamada , tenía que ser fuerte , el dolor solo está en la mente, podía llegar, tenía que llegar, me arrastre por el piso, mi hombro estaba dislocado, o eso creía, no era médico, pero el esfuerzo que hacía con el que estaba más o menos bien me dejaba sin aliento mis piernas en este momento era mi único impulso, ya estaba cerca solo un poco más … Llegaría, podría hacerlo.
Al llegar me costó voltear no podía ni coger el teléfono y marcar sentía que me partía en dos y sabía que muy pronto perdería la conciencia pero cuando al fin llegué fue una victoria.
–Hola, Tomás – pregunté y al instante escuché una respuesta.
– Tess, ¿eres tú?, ¿Porque hablas en susurros? – pregunto.
– Sí, soy yo, necesito tu ayuda, por favor, ven…– dije esto último y sentí que me desmayaba, espere que me escuchará porque ya no podía soportar el dolor, tenía náuseas me dolía la cabeza y de un momento a otro empecé a ver oscuro y creo que me desmaye.
Desperté en una habitación desconocida, no podía orientarme, hasta que escuché que la puerta se abría, temía lo peor, me dolía todo y tenía miedo que fuera Alejandro voltee asustada y me di cuenta que no podía ver bien algo estaba pasando y descubrí que mis ojos me pesaban, debían de estar hinchados solo veía siluetas, si no fuera porque hablo, no hubiera sabido Dónde estaba.
– ¿cariño estás despierta? – pregunto y respondí con mucha dificultad
– s…si– tartamudeo un poco, el debió saber que tenía miedo cuando dije eso porque aclaro muy rápido la situación.
– estás a Salvo Tess, ahora estás a Salvo, te encontré en un charco de sangre y me temía lo peor, no pude llevarte a el hospital, por qué eres una persona pública, y sé que si lo hubiera hecho, me odiarías de por vida, así que tiré de mis influencias y traje a un colega.
– Tess esta es la tercera vez que te veo así, al borde de la muerte dime porqué lo permites, no quiero que haya una cuarta o una quinta, no quiero que estés muerta eres como mi hermana, por favor has algo aléjate de el – qué podía decirle que tenía miedo a dejarlo, que él me amenazaba con matarme y luego matarse él, qué podía decirle que no sabía porque no podía dejarle, que lo amaba, que el cambiaria, no sabía que decirle por eso voltee la cara y lloré en silencio como muchas otras veces.
– elll cambi..Biará , solo fuee un error , le amo – no quería verle a los ojos porque sé que habría reproche quería evitar eso y sé que eso me hacía una cobarde.
– llame a el canal, les dije que tenías un virus estomacal pedí dos semanas de permiso – lo sentí titubear pero se las arregló para continuar.
– Debes de amarte a ti antes que a otros, y quiero que sepas que esta es la última vez que te ayudo, no puedo más, me siento culpable porque quiero denunciar esto, pero sé que te hice una promesa y no lo haré, toma una decisión pronto por qué si no solucionas esto no me importara romper una promesa si de eso depende tu vida, te quiero más que a nada, sé que suena frío pero no me dejas salida… Te daré un mes Tess, cúrate aquí por mientras.– cuando se fue solté el aire, no me di cuenta que contuve la respiración, tenía razón, tenía que solucionar el problema pero ¿Cómo?, lo amaba, lo haría siempre, aunque me gritara, todas las parejas peleaban verdad, no estaba mal, sé que él vendría y me pediría perdón y esta vez le diría que nunca más hiciera eso, porque si no Tomás tomaría cartas en el asunto. Sé que el cambiaria, pero nadie me preparó para lo que semanas después pasaría, si creía que este era un mal momento, lo que llegó después fue peor, entre a estar cara a cara con el mismo diablo, nadie lo sabía, porque me volví maestra de las mentiras, ocultaba todo, era feliz en el exterior y por dentro llevaba las marcas de mi infelicidad, de mi tormento. Era débil y despreciable, yo sola entre en este problema y no podía salir, sabía que todo lo que me pasaba era mi culpa yo era una mujer débil no merecía amor, siempre sería mi culpa.
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