Me siento como aquel pianista al cual todos ven desde arriba…
Él solo trata de llenar sus sentimientos con su música.
Lo sentía vacío; según él, nadie sentía nada… pero yo sí.
Quería llorar; nostalgia, sí, eso sentía.
La música que sus dedos tocaban me hundía en un lago dulce y tibio.
Él cerró sus ojos y yo los míos.
Ya no me sentía sola, porque él estaba conmigo.
Tenía aroma a café, a una noche silenciosa… queriendo desmayarse para irse a dormir.
OPINIONES Y COMENTARIOS