EL AMOR MÁS PURO

Era ella, el amor de mi vida, la mujer que fue mi hombro y mi pañuelo de lagrimas, la que a pesar de todo estuvo en los mejores y peores momentos de mi vida, viéndome como el mejor regalo de Dios.

Su fuerza y valentía hizo de mi alguien mejor que ella, porque no importaba si éramos diferentes o tenía mis propias decisiones, ella esperaba que sea feliz y volara hacia el destino que desee perseguir.

Los sacrificios no se ven, las malas noches tampoco pero un hijo siempre guardará en su corazón los mejores recuerdos que su madre le ofreció. 

Por eso y por todo siempre te tengo en mi corazón mamá.

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