SANTI
Después de la pelea con Gerard, no habia aparecido por la mansión de mis padres, ya que tenía el pómulo morado y el labio partido y ellos no podían verme así. Estuve en la casa de Austin por dos días, él estaba solo ya que sus padres estaban fuera del país. A mí mejor amigo pude contarle lo que habia pasado con Gerard, pero había algo que no le encajaba a Austin.
-¿Te gusta la nueva? – pregunto
No sabia si responderle o no. No quería que esto sea un problema para nosotros, teniendo en cuenta la posición que tenía con Richard pero era mejor decirle la verdad.
-Si, al principio no quise admitirlo porque pensé que era una estupidez pero luego me di
cuenta que no podía quitármela de la cabeza – respondí.
-Te estas metiendo en tierras pantanosas y si Richard se entera de tu conquista terminaras mal y más aún ella – dijo en tono preocupado.
Era exactamente lo que no quería que pasara, mis amigos sabian hasta donde podía llegar mi padre, pero esta vez yo defendería lo que es mío y si mi padre llega a lastimar a Mia, entonces sabrá por primera vez quien es Santiago Rehead.
Lo único en lo que quería pensar era en la cita que le habia obligado a tener a Mia conmigo, así que no habia nada ni nadie que eche a perder mi felicidad. Me duche tarareando una canción, salí de la ducha envuelto en toalla y me percate que mi iPhone parpadeaba, lo deslice y habia un mensaje de Mia confirmando que si iría.
Aquel dia que fui a la cafetería donde ella trabaja, le dije que me permitiera conocerla un poco más, pero dijo que no estaba interesada en conocerme, que siempre le he parecido una persona presumida y arrogante.
-Para que quiero conocer a alguien asi – me habia dicho un poco fastidiada.
-Conóceme y no te arrepentirás – le dije muy seguro de lo que estaba dispuesto a hacer si ella aceptaba.
-Ya te dije que NO – no entiendes o nunca has escuchado un NO como respuesta
Entonces hice lo que nunca debí hacer, la cogi de la muñeca y le dije que si no iba a la cita le diría a su hermano que tiene una relación conmigo aunque sea mentira.
-¿Cómo sabes que tengo un hermano? – me pregunto un poco tímida
-Hay muchas cosas que sé de ti y no lo sabes –
Mi reflejo en el espejo hace que olvide la pequeña conversación que tuve con Mia aquella noche en su trabajo.
Frente a mi convertible, saco las llaves, subo y me pongo el cinturón. Al encender el motor suspiro tan fuerte que me siento confiado con lo que puede pasar en la cita.
Acelero hasta el estacionamiento del restaurante y desvió mi mirada hasta la pandilla de Gerard. Uno de ellos se percata de mi presencia pero no le doy importancia. Entro al establecimiento y digo mi nombre porque ya habia reservado una mesa para dos. Una vez sentado, lo único que puedo hacer es ver la hora ya que Mia no se atreve a aparecer.
Media hora después el mesero pregunta si deseo ordenar algo, deje un billete, cogi mi saco y me fui directo hasta la casa de Mia; tenia que saber porque no habia ido.
Llegue hasta su casa y toco varias veces el timbre, para mí sorpresa es Kate quien abre la puerta
-¿Dónde esta? – grito
-Quieres calmarte! – dice Kate
No podía creerlo Mia se habia a atrevido a dejarme plantado y yo creyendo que le habia pasado algo.
-Aquí estoy – dice ¿Qué quieres?
-Como te atreves a dejarme plantado, te estuve esperando como un idiota por más de media hora.
Para mi sorpresa, sale un chico y se mete en medio de la conversación para defender a Mia. Lo único que hace es desviar la mirada hacia mi e insultarme, en una de esas se me acerca aún más hasta que puedo sentir su respiración acelerada en mi cara pero es Mia quien salva esta situación. Creo que aquel chico es su hermano aunque no veo ningún parecido entre ellos, sino es por Mia, su hermano y yo hubiéramos llegado a las manos.
-Lo siento Santiago, no fue mi intención – se disculpa
No la quiero escuchar, no quiero que se excuse, le doy la espalda y me voy.
Cada vez que pasa algo siempre regreso aquí, a este bar aunque digo que será la última vez pero no suficiente para olvidar la vida de mierda que llevo.
-Tengo los amigos necesarios para esto – digo alzando las cervezas
-Ya estas ebrio no vas a poder manejar – yo te llevare – dice Austin resignado
Estaba hecho mierda, mas que eso… no sabia como estaba porque nunca me habia sentido así
No estaba tan ebrio como para no darme cuenta de que Austin me estaba llevando a su carro, me mete en la parte superior y cierra de un portazo. Sabía que había algo que a Austin le molestaba pero no quería decirme.
-¿Y mi carro? – pregunte
-Llame a Jarick para que lo recogiera – responde
Cerré lo ojos para dejar de pensar, pero es imposible, veia a Mia en la oscuridad de mi mente.
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