Soledad – Atlántico 08 de mayo del 2020
Viendo en las noticias publicadas en los diferentes medios de comunicación a nivel nacional colombiano, nos podemos dar cuenta que se están ventilando unos contratos que el Gobierno Nacional a cargo del señor Presidente Iván Duque Márquez se están realizando para compras de vehículos blindados, compra de munición y armamento para grupos antidisturbios e incluso con una empresa de posicionamiento de la imagen personal del presidente en las redes sociales, esto fuera normal si no se estuviera viviendo una emergencia social, económica y de salud a causa de un virus que se ha vuelto una pandemia y que amenaza a toda la población mundial.
Desde enero de este año se conoció que en una ciudad de China había salido un brote de un virus llamado COVID19, esto prendió las alarmas inicialmente en toda Asia, luego cuando en los meses de febrero y marzo en Europa especialmente en países como Italia, España y Francia empezaron a verse casos de personas fallecidas por esta pandemia, nuestro país Colombia toma la decisión inicial a partir de mediados de marzo de restringir las formaciones presenciales por lo que los niños, jóvenes y adultos que hacían parte de las instituciones educativas en todo el territorio colombiano debieron mudar su clases tradicionales en las aulas de clases a las plataformas virtuales, algo que se dificultó en muchos estudiantes de este país teniendo en cuenta que los niveles de pobreza, acceso a las herramientas de tecnologías de la información y la comunicación eran precarias, sin embargo se procedió de esa manera.
El Gobierno Nacional, los regionales y locales empezaron a redistribuir sus recursos económicos y desmoronar todos sus planes proyectados a la vigencia 2020 para así suplir las necesidades presupuestales que conllevaba tener medidas de confinamientos parando prácticamente más del 70% de la productividad del País, en algunos medios de comunicación se hablaba de las necesidades que se tenían primero por adquirir los test para realizar las pruebas, adecuar las infraestructura hospitalaria que de por cierto era una vergüenza por los manejos que se les habían dado en años anteriores y lo más importante comprar mercados para apoyar a esas familias que al encerrarse no iban a tener los recursos suficientes para poder sobrellevar una situación de confinamiento.
Ahora bien, analizando la situación como se encuentra el país sería bueno que se tuvieran camas, respiradores artificiales pues este virus afecta el sistema respiratorio de las personas, la construcción de hospitales debido a que Colombia es un país donde son pocos los que hay, lo que más predomina es el sistema privado de salud, es decir, las clínicas cuyos dueños son de adinerados que invierten para hacer de la salud un negocio, sin embargo en ruedas de prensa que hace el presidente a diario se habla austeridad de los recursos públicos, pero con sorpresa los medios de comunicación a través de mis colegas comunicadores han logrado encontrar en el sistema SECOP que es una plataforma que a buena hora llegó para poder ver en que se gastan nuestros impuestos unos contractos que indignan, primero logran descubrir un contrato por más de 9500 millones de pesos para la compra de vehículos blindados para la movilidad con seguridad de la familia presidencial, luego otro por más de 3500 millones de pesos para posicionar la imagen del presidente, cosa absurda teniendo en cuenta mi premisa “no hay mejor posicionamiento de la imagen de una figura pública que los frutos de su trabajo”, por lo que si no se hace bien es cuando se requiere este tipo de estrategias, para completar sin quitarle el aprecio que le tengo a la Policía Nacional de Colombia como una institución consagrada como ese cuerpo armado de naturaleza civil y su importancia en la conservación de la convivencia y seguridad ciudadana, esta misma entidad estatal ejecuta un contrato por más de 9600 millones de pesos para la renovación de municiones, armamento y tanquetas del Escuadrón Móvil Antidisturbios, gasto inoportuno porque hoy las necesidades son otras.
Esos contratos serían por alrededor de más 22 mil millones de pesos, dinero que serviría para subsidiar alrededor de 12350 familias que no tengan recursos económicos con un salario mínimo legal vigente por dos meses para que puedan confinarse con un dinero para su subsistencia, o bien podría servir para dar 44 mil mercados de 250 mil pesos cada uno por dos meses de confinamiento a igual número de familias que no tengan ningún tipo de ingreso, o incluso podrían servir para invertirlo en las infraestructuras hospitalarias que en eso si estamos bastante deficiente.
La invitación cordial que hago es a que seamos conscientes a la hora de votar, dejemos de recibir dineros por un voto quien te lo ofrece no gobernará para el bien de la comunidad por el contrario estará ejecutando o legislando en favor del conglomerado económico que financió su campaña, las personas que se escogen deben llegar con unos criterios de mejoramiento de la calidad de vida de todos los ciudadanos, no solo con el fin de favorecer a unos cuantos empresarios que tuvieron el dinero para financiarlos.
OPINIONES Y COMENTARIOS