MOMENTO – CAPITULO 3

MOMENTO – CAPITULO 3

Juan Muñoz

11/05/2017

Desde el cine a la casa de Carolina solo sirve un bus y el que pasará justo a las 19:30 hrs fuera del cine chocará contra una barrera, un accidente que dejará cuatro personas muertas, entre ellas Carolina.

Dolier despertó más temprano de lo normal, miraba la calle desde la ventana de su habitación, la cual fue otorgada como camuflaje para su historia de que era un estudiante normal. Miraba pensativo, sabía que antes de ir con Carolina al cine debía realizar una visita. Realizó la rutina de siempre, se dio un baño, preparó su desayuno, afortunadamente soportaba la comida proporcionada de la tierra. Se cepilló los dientes, cerro con llave la puerta y se encaminó a la escuela. Al salir de su hogar Dolier tomó un camino distinto al que le llevaba a clases y en el camino se cruzó con un compañero de su clase. Comenzó a caminar al lado de él, su compañero sintió su presencia pero no dijo nada hasta que Dolier rompió el silencio.

  • Hola
  • Hola – respondió el compañero de clases extrañado
  • ¿Cómo estás? – le preguntó Dolier
  • Bien – contestó el alumno – ¿Tú eres Mateo, el nuevo?
  • Sí, soy el nuevo ¿Cómo te llamas? – preguntó
  • David
  • Mira David, me aburrí de juegos, tú sabes que eres hombre muerto – dijo fríamente Dolier mirándolo a los ojos, mientras que David lo miraba con un poco de susto.
  • Si vas a hacer algo hazlo de una vez – respondió el joven sin quitarle los ojos de encima
  • Tal vez no eres hombre muerto, tal vez me puedes ayudar – contesto Dolier sonriendo
  • Hola señorita – le saludó Mateo sonriendo
  • Hola – le saludo ella con un beso en el rostro
  • ¿Me dará un beso hoy? – preguntó Mateo acercando levemente su rostro al de ella
  • No – contestó sonriendo
  • Solo uno, nadie nos vera – dijo Mateo fingiendo una suplica
  • Nos van a ver – insistió ella
  • Mira bien, en este momento nadie está mirándonos
  • ¿Cómo está la alumna más linda de la escuela?
  • Muy bien – respondió sonriendo Carolina – ¿y tú?
  • Bien, el alumno más lindo del colegio está muy bien – respondió Mateo con un acento un poco arrogante
  • ¿Tienes dinero? – preguntó Mateo – porque hoy me invitarás al cine
  • ¿Yo te voy a invitar? – preguntó sorprendida Carolina
  • Si, tú me invitarás por tu propia voluntad
  • Bueno, yo te invitaré con mi propia voluntad – respondió Carolina
  • Entonces nos vemos en la tarde – se despidió Mateo mientras se retiraba
  • Veo que no te quedo ningún rasguño – observó el soldado rojo
  • Que accidente tan lamentable – prosiguió el soldado – lo curioso es que debía estar cuatro personas fallecidas y solo hay tres.
  • Sabes que no es correcto lo que hiciste con ella, ya habías hecho este tipo de misiones antes, ¿qué tiene de especial ella?
  • No lo sé – susurró Dolier
  • No es mucho el tiempo que la conoces, ¿cómo puede ella afectarte tanto? – dijo el soldado
  • Tampoco lo sé, creo que el tiempo es irrelevante – contestó Dolier – hay quienes llegan a tu vida y logran entrar en lo más profundo de ti sin importar el tiempo
  • ¿La amas? – preguntó el soldado
  • ¿Qué se yo del amor? ¿Qué sabes tú del amor? ¿Qué saben del amor todos los que han usado esa palabra?
  • Creo que no sé mucho de eso, pero ¿sabes algo que sí sé? – respondió el soldado de forma fría y serena mientras sacaba un artefacto que parecía una espada – sé lo que va a ocurrir, te mataré, luego la buscaré y acabaré con ella.
  • Hay veces que uno puede cambiar su destino, soldado.
  • Siempre quise quitarme el gusto de matar a una de estas basuras – dijo David sonriendo.
  • ¿Y ahora qué? Es cuestión de tiempo para que vengan más soldados y nos aniquilen, envíen a otro guardián y aseguren de que muera Carolina en el accidente – dijo David – no tenemos salida
  • Si, si tenemos una

Existen personas o seres, como quieran llamarlos, que nacen con habilidades especiales, todas distintas aunque algunas se repiten en algunas personas. Por ejemplo, algunos pueden cambiar de dimensión, algunos pueden viajar a velocidades más rápidas que la luz, otros pueden liberar energía y causar destrozos, otros manipular cosas con su mente, otros pueden tocar algo sólido y destruir todo lo que este tocando aquel objeto, etc. Millones de clases diferentes de las cuales hablaremos en otra ocasión, pero sin importar lo espectacular que suene esto, hay quienes quieren muertos a estos seres. Tal vez se preguntan ¿quién los querría muertos? la respuesta es muy sencilla, la agrupación. Ellos consideran que son enemigos, son errores, son el veneno del mundo y deben ser erradicados, eliminados en su totalidad. Estos seres no solo están escondidos en la tierra, también están en otros mundos donde se conoce a la agrupación, a pesar de que ellos gobiernen el universo. Los guardianes tienen la capacidad de detectar a estos individuos y aquel alumno que le causó curiosidad anteriormente a Dolier era David, debido a que aquel joven tiene un poder especial.

Cuando un guardián se encuentra a uno de estos seres lo debe reportar con los soldados rojos y uno de ellos aparece en seis segundos exactos a eliminar al sujeto, los soldados no tienen la capacidad de distinguirlos, por eso necesitan de la ayuda de los guardianes. Que los eliminen es lo mejor que les puede pasar a estos seres, en otras ocasiones los llevan prisioneros y les hacen cosas terribles, los encierran en un cuarto sin gravedad, un cuarto blanco donde quedan flotando durante horas, luego presionan algunos botones y entra al cuarto una especie de rayo eléctrico, el cual los hace experimentar la máxima capacidad de dolor que puedan tolerar antes de morir por el máximo tiempo prolongado, esto lo hacen con la intención de experimentar o sacar algún tipo de información. Cuando son altamente poderosos envían a más de un soldado rojo, si son aún más poderosos envían a otro tipo de guerreros de los cuales hablaremos en otra ocasión.

David logró infiltrarse como alumno en una escuela, pero su nacimiento no fue en la tierra, él nació en otro mundo, era un lugar desconocido por la agrupación y sus soldados, vivía en una pequeña aldea escondida, estaba escondida rodeada de cosas parecidas a árboles, un tipo de vida que no existe en la tierra. Cuando llegaron los soldados enviados por la agrupación todo fue una pesadilla. Los soldados despedazaron el lugar y a las personas, asesinaron con una violencia inimaginable, los golpeaban con tal brutalidad que los cuerpos quedaron irreconocibles, y en los rostros de los soldados no se notó ninguna expresión, solo se veía el reflejo del sufrimiento, no demostraron ninguna emoción, pero eso no evitó que fueran violentos. Solo cuatro niños lograron sobrevivir y fueron enviados a minutos donde nunca se había escuchado en la agrupación, entre aquellos mundos estaba la tierra, y uno de esos niños es al que llamamos David.

Al entrar en el salón, Mateo dirigió su mirada fijamente a los ojos de Carolina, ella no le dirigió la mirada, pero como aún no comenzaba la clase se dirigió hacia donde ella.

Antes que terminara de hablar ella le dio un beso.

Mateo sintió que podía volar, una sensación de felicidad le recorrió el cuerpo, quedo paralizado, no alcanzo a darle una respuesta o decir alguna palabra linda de lo que sentía, algo como lo suave y dulce que son sus labios, lo maravilloso que sería tener toda una vida con esos besos, que se estaba volviendo adicto a ella, pero no pudo decir nada. Llegó el profesor y comenzaron las clases.

Mateo esperó al término de la clase para hablar nuevamente con ella, la esperó afuera del salón hasta que iba saliendo y le susurró al oído.

Los dos se rieron por el comentario de Mateo, él acercó lentamente su mano a la mano de Carolina y comenzó a acariciarla suavemente, ella hizo lo mismo, miraron sus manos y sonrieron.

Para Dolier no era una misión nueva, en otras ocasiones se había encargado de la muerte de hombres, mujeres y niños, todos ellos según la agrupación no estaban cumpliendo sus destinos. Más de alguna vez se había encargado de salvar o de asegurar la muerte de la misma persona pero era la primera vez que debía asegurar la muerte de Carolina.

Mateo pasó puntual como siempre a la casa de Carolina, se saludaron con un beso en la mejilla y caminaron uno al lado del otro sin tomarse de las manos. Mateo cada cierto tiempo miraba y se fijaba en los más pequeños detalles del rostro de Carolina, sus ojos grandes, la forma de sus labios, él sentía que ella era una obra de arte sentía que no existía una mujer más hermosa que ella.

Mientras veían la película en el cine, él tomó la mano de ella, le gustaba hacer eso porque sentía que el mundo se detenía, él no le decía todas las cosas que sentía, moría por decirle que podría pasar toda una vida tomado de su mano pero no se atrevía.

Al finalizar la película caminaron a tomar el bus de regreso a casa de Carolina, Mateo miró su reloj, eran las 19:30 horas, el bus se detuvo y ambos subieron. El conductos del bus estaba distraído porque había descubierto que su esposa se juntaba con otro hombre, mientras pensaba en esto no vio la barrera en el camino e impacto violentamente sobre ella, fue tan agresivo el golpe que el bus se volcó.

La misión era sencilla para Dolier, tomar el bus con ella y luego en el impacto el solo tendría algunas heridas leves y ella dejaría de existir, luego del choque él tenía que salir y dirigirse al punto de encuentro que tenía con el soldado rojo para luego retirarse.

El soldado rojo esperaba pacientemente la llegada de Dolier en un lugar donde no serían vistos por nadie, un lugar rodeado de árboles, se encontraba en pleno silencio hasta que los pasos de Dolier quebrantaron esa paz.

Dolier no dijo ninguna palabra, solo miraba fijamente al soldado.

Dolier seguía en silencio y el soldado siguió hablando.

El soldado era mucho mayor en poder a él, no podía escapar. El soldado comprendió inmediatamente, Dolier y la chica subieron al bus pero bajaron una estación antes del accidente y debido a esta desobediencia solo quedaba una cosa por hacer, matar a Dolier. Las órdenes dadas por la agrupación eran incuestionables y si no se obedecían el precio era la muerte.

Escondido entre los árboles apareció David, el soldado no comprendió quien era hasta que el joven tocó el suelo y éste comenzó a agrietarse, empezó a destruirse en una línea que se dirigía al soldado, el cual no alcanzó a reaccionar, vio como las grietas del suelo comenzaban a subir por él destruyendo su cuerpo hasta que tocaron su corazón. El soldado cayó al suelo y el silencio reinó en el lugar.

Como mencionamos anteriormente, los guardianes tienen la capacidad de detectar a estas criaturas con poderes que se infiltran entre los humanos, al sentir y darse cuenta que David era uno de ellos debió avisarle al soldado para que lo eliminara, pero en vez de esto le pidió que lo ayudara a salvar a Carolina y asesinar al soldado.

Dolier solo lo miro a los ojos y le dio una leve sonrisa.

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