“Cuando yo muera no habrá más pecado”

Jhon Berryman

20 de Abril 19..

Aun no se porque siempre que pasa esto lo escribo. Acabas de salir de viaje, como siempre de trabajo. La labor de una periodista es así y siempre entiendo.

Hoy me tire a tu jefa… de nuevo. No fue lo que esperaba, pero me alegro la noche, y aun esto, que quizás leas alguna vez, lo escribí desde su computador.

Jimena… hoy extrañamente quería otra forma de hacer el amor, con besos, suave. No estoy para eso, yo no finjo amor, nunca trate de hacerlo.

Sigo escribiendo este mi diario negro. En la misma cuenta de texto que me regalaste cuando éramos novios y que yo casi nunca usaba, hasta hace unos años cuando recibías aquellas llamadas al celular, acompañadas de aquellos mensajes en la computadora que borrabas cuando yo llegaba. Todo lo que pueden hacer esos programas, pude entrar a tu cuenta de correo electrónico y rescatar aquellos mensajes. Lamentablemente jamás los leí. No quería ser yo el verdugo de mi relación. ¡Perdón! nuestra relación. Te soy sincero al decirte que no te engañaba. Que nunca antes de que hicieras lo que hiciste hubo otro cuerpo que no fuera el tuyo, pero las cosas cambiaron y lo sabes. Aquello que siempre guarde para ti, se disperso por la ciudad y cada vez que puedo los salgo a buscar, como hoy.

Jimena quiere ver lo que escribo, yo naturalmente no la dejo…




16 de Julio 19..

Hoy me pase toda la mañana en la playa con una buena botella de ron, deseaba de verdad estar solo, pero a las pocas horas ya estaba tirando con alguien que encontré por allí. Creo que se llamaba Sandra y te conoce del colegio o algo así, bueno no le tome mucha importancia. Como siempre allí no encontré lo que estaba buscando. Salí del hotel a comprar otra botella de ron… hoy deseo olvidar, pero recuerdo con asombrosa precisión cuando fue la primera vez que te engañe. Recuerdo bien que salí de la casa, enloquecido después de darme cuenta que tú me engañabas. Tome el auto y me fui a casa de tu prima, si de aquella que siempre trataba de acostarse conmigo. Te lo dije una vez, pero tú siempre la creíste incapaz de hacer algo así. Si supieras todo lo que hicimos, no hubo ningún lugar sin explorar, la noche era hermosa como tú, pero aquello no me lleno, no sentí lo que creí que sentiría haciendo aquello, aun no se porque lo estoy escribiendo justo aquí…




27 de Noviembre 19..

Hoy en la mañana me diste un beso tan tierno que creí que todo esto era un mal sueño que este diario nunca existió pero lo abro y veo con pena que esta aquí igual de cómo lo deje hace algunas noches. Cambie tanto… para mi mal demasiado ya. Me acaban de llamar al celular es una joven publicista que conocí en unas de las galerías de siempre, puedo escribir de ella aun antes que pase, se lamentablemente que pasara, esta calculado en mi cabeza fueron tantas ya mi amor que parece un trabajo, el mismo hotel, el mismo vino, la ducha fría antes y después de hacerlo, las lagrimas al final, no encontrar las partes de mí que busco, no puedo llenar este vacío, y este diario negro sigue creciendo, a mi pesar sigue creciendo.



03 de Enero 20..

Parece que me equivoque, que no me engañaste cuando creí que lo hacías, que no mentías. Lo siento pero después de mi “error”, si notaba que salías con otras mujeres y le hacías el amor a cada una de ellas. Nunca note que lo escribías. Que creaste este diario negro para romperme en mil pedazos. O quizás para tratar de encontrarte.

Cuando estaba contigo no me sentí completa ya. Era como si una parte de mi no regresara conmigo de aquel lugar, como si se hubiera quedado llorando en aquel hotel el día que te engañe. Era como un rompecabezas armado con muchas piezas sobrando, eso era yo en nuestra habitación, una frase a medias, una canción cortada, una llamada sin contestar. Por eso me voy de tu vida. No porque no pueda perdonarte, es porque no puedo perdonarme a mi misma en lo que te convertí.

Eh borrado todo tu diario, solo queda esta carta que deseo sea tu comienzo un comienzo sin un diario negro y sin mí.

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