Una incertidumbre nació en mi pecho, convirtiendo las horas de las noches más largas, mis sueños en pesadillas y mi alma se sumergió en un hoyo oscuro, opacando la dulzura que en ella existía. Desborde tanto amor en ti, solo quería besarte, poner mis manos en tus miedos para calmarlos y protegerte, así que entregue todo lo que tenía, sin saber que un día simplemente me convertiría en un estorbo, en una incomodidad.

Lograste que ese amor profundo, sincero, se convertirá en un dolor tan intenso, que de lo más adentro de mi ser solo brotaba sal, una tristeza que no conocía. Las horas se me pasaban preguntándome ¿por qué no te importaba? ¿por qué no me prestabas atención?

Intente buscarte, te escribía a sabiendas que no contestarias, en lo más profundo de mi corazón sabia era una molestia, pero creo que guardaba la ilusión de que un día me respondieras devolviendo mis noches y la vida entera

Pero hoy luchare contra eso, quiero recuperar la alegría de mi corazón, la luz de mi alma, y quizás así logre amar nuevamente y alguien me ame con la misma intensidad con la cual yo lo hice.

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