Lo único que retumba en mi cabeza a estas horas es : «Así no puedo seguir…» una horita aquí otra no se sabe donde ,un día si al otro no,pero cuidado espérate que a lo mejor al mediodía si lo consigo, y…ataca! un pensamiento por allí otro vuela con el miedo por allá,y un continuo juego entrelazado se despliega en mi mente… y es en las mentes inagotables donde los sentimientos y los pensamientos no escasean, sino que se destruyen así mismos,se convierten en pequeñas máquinas de vapor que exhalan bocanadas de aire para poder oxigenar y ordenar alguna que otra hoja caída,alguna mariposa bailarina ,algún rayo alocado del sol o algún copo de nieve caído sobre el frío y triste mármol….
Todo subiendo y bajando de manera progresiva, con un suave vaivén, que en ocasiones causa tranquilidad al no ser consciente de que no paras de pensar, pero…¡vuelve atacar! pero esta vez más fuerte, provocando fuertes repuntes, acompasados con el latido del corazón,que grita desbocado ¡para!,pero a veces es tan incontrolable que parece que te hundes, son arenas movedizas que te atrapan !,pero… por suerte,al parece, siempre hay un pequeño Oasis cuyas palmeras son tan fuertes y resistentes que te sujetan y te ayudan a salir a flote,y así poder respirar,empaparte de tranquilidad para zambullirte de nuevo en una oleada de pensamientos inagotables…
Y así desaparece el sueño, comienzas a tenerle miedo,se te hace complicado conciliarlo, parece que todos los recuerdos, deseos y emociones contenidas se agrupan en un solo proyector enviando mensajes de luz constantes, no hay nadie que apague el proyector, no hay nadie que purifique tu mente, no hay nadie que te tranquilice… y es ahí cuando te das cuenta que es tu lucha, sólo tuya, nadie puede ordenar, regenerar y purificar tus miedos, deseos… solo tú tienes la capacidad de tranquilizar tu mente, de enseñarla las prioridades y enseñarla sus horarios, de accionar y ajustar sus agujas… y es ahí cuando te preguntas ¿Cómo? una pregunta más sin respuesta, algunos aconsejan «contar ovejitas» otros inventar historias bonitas, pero después de hacer una innumerable lista de todas estas, sorprendentemente ninguna sirve, y es en ese momento cuando comienzas a dar vueltas en la cama, a presionar la sienes para que todo lo que te aturde pare… En este momento tu tienes la llave de la respuesta, solo debes abrirla , afrontar aquellos miedos que te impiden conciliar el sueño… y comienza la parte más difícil: afrontarlos … y tardas otras no se sabe cuantas noches más en encontrar o no la respuesta…
Llega por fin la mañana, te miras al espejo y tras varias noches de desenfreno mental observas que las pequeñas nubes grises se alojan bajo tus ojos, tu mirada se vuelve gris semejante a los días nublados, que en ocasiones, desprenden tímidas y sentidas gotas de lluvia…..y un: «¿Qué tal has dormido?» te sorprende, Sonríes con la misma luz del sol como si fueran invisibles las evidencias, y así hasta llegar la eterna noche….
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